Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Eros y la civilización.

 Hay días en los que no nos empapamos de rabia y gotas frías, y sin embargo, tampoco luce la vida disfrazada de sol. Pasas, como siempre, indescriptible, y el laberinto corta el hilo de Ariadna que guiaba la única salida. Han pasado los días como nubarrones grises y la memoria los aniquila conforme se suceden, dejando tu sonrisa como un signo en medio de de una nada evidentemente atemporal. El resto se olvida como olvidamos las angustias antiguas y las pulsaciones censuradas. Pero no desesperemos, florecerán farolas por las esquinas para dejar constancia de la posible existencia que  pudimos tener. 

sábado, 25 de octubre de 2014

El miedo al fin cayó.

A todas las personas a las que nos gustaría conocer más, a las que les retorceríamos el alma para absorber todo de ellas y a las que, por manías o carcasas, no llegamos. A las que conocimos bien entre máscaras y sueños y ya no reconocemos. A todas aquellas a las que nunca seremos capaces de odiar y a las que nunca podremos amar. Por todos los que no queremos salir, queremos entrar.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Blue is the warmest colour.

Lo más triste, después de la ausencia, es que no puedas escribir con tu ingenio la imagen de unos ojos que se fundían con el entorno. Nunca he tenido tan claro que el azul es el color más cálido.

viernes, 3 de octubre de 2014

La soledad sería esto.

A Pizarnik, 
a la soledad del lenguaje,
a la opresión de la irrealidad.
Sospeché, Alejandra, que la soledad sería comprender el dolor que no siente el agua al chocar contra las ventanas, cuando la lluvia -como siempre- azota el verde de los que no se ven brillar. Sería ese ritmo que imprimen las nubes en permanente posición, sin formas con las que jugar a pasar la infancia, ni esperanzas de que se disipen dando paso al rey de mi república. La soledad era esto, aislarse en otro y no comprender qué quiere decir el cariño si una no lo siente, la soledad no era más que una lágrima en cuyo lugar sale una sonrisa torcida. Era morirse mirando un mar que nunca aparecía, era memorias de amor sin amor, era pensamientos sin fe y era esa mirada violeta con la que fulminabas los amaneceres. La soledad no era sino mi constructo de mí, y tal vez el tuyo de ti y esa visión tan subjetiva e irreal con la que nos deshacemos del supuesto mundo de distopías que encadena almas. Pero tú sabías volar, enséñame y permite que venga conmigo esta soledad...

miércoles, 3 de septiembre de 2014

.

Agita la dialéctica o moriremos de clasicismo. Dame la risa de la antítesis paródica. Juega con la histeria y con las sílabas. Dame enfados, dame celos, dame vida.

martes, 2 de septiembre de 2014

When you're all alone, by yourself, do you like you?

 Enfrentarse a una página en blanco se parece más que a ese orgasmo del que hablaba Gónzalez al pánico de la primera relación. No encajan las palabras y esos pensamientos que parecen tan estructurados en mi ideología se tambalean ante la idea de exteriorizarse. Sé de lo que quiero hablar, sé qué quiero transmitir pero no sé el cómo. Sin embargo, sí que tengo claro que esta vez quiero hablar de mí, de nosotras, de las subordinadas a criterios sobre los que nunca nos han pedido opinión, nosotras las mujeres occidentales que hemos tenido la suerte de nacer sin aparentes cadenas sexuales y la desgracia de estar atadas con grilletes ideológicos camuflados, que ni siquiera muchas de nosotras logramos aceptar o reconocer como tal. 
 Quiero escribir sobre nosotras a las que nos enseñan la magia de todos los grandes escritores y la histeria de aquella mujer que escribía para matar a la monotonía. Nosotras a las que nos venden el éxito como una familia y un beso de buenos días a un marido encantador -o no tanto-. Nosotras que por herencia cultural ponemos la preocupación de otros por delante. Nosotras a las que nos han enseñado que el feminismo es algo radical y arcaico mientras vemos en la televisión cómo un obispo opina sobre nuestra sexualidad y varias feligresas aplauden su palabra. Nosotras que vemos como se estigmatiza a lesbianas con aspecto "masculinizado" y como se exalta a otras adecuadas a los cánones estéticos. Nosotras que ni siquiera tenemos la potestad para decidir sobre nuestra maternidad pero sí la obligación de escuchar como se satiriza en relación a temas como el abuso sexual. Somos las que para llegar alto han de demostrar que son más que una estética, las mujeres de jefes de estado cuya misión es lucir perfecta, sonriente y empática, pero también las presidentas alemanas tomadas en cuenta alejadas del feminismo con aspecto y actitud viril. Nosotras que también tenemos sed de poder, capacidades y moral propia.

 Quiero hablar de mí, la que durante muchos llantos pensó que no había felicidad si no era en otro. Yo que he criticado a otras como yo por las mayores banalidades. Yo, la persona que una vez creyó aquello de que las feministas eran unas "feminazis", y también yo, a la que otras le fueron descubriendo realidades que no se veían ya tan claras. Yo, la que tengo que soportar comentarios denigrantes y machistas si tengo amigos, la que oye chistes estereotipados y se pregunta por qué siguen existiendo aún. Yo, que tendré que tapar mi cara si quiero ir a ciertos países y mi celulitis si quiero ir a ciertas fiestas. Yo que me maquillo con la inseguridad por bandera, que aunque luche contra ello busco una aprobación. Yo que como vosotras, como nosotras, solo quiero expandir lo que algún día antes de que me dijeran cómo funcionaba el mundo, era. 

viernes, 29 de agosto de 2014

-.

 Ninguno esperábamos este juego de letras en el que al final yo me enamoro de ti y tú me miras desde los ideales con sarcasmo mientras señalas que no hay mayor absurdo que el de enamorarse de un concepto. Llorando risas entre desgarradoras carcajadas te acercas a lo frágil para tornarlo invulnerable y apuntas que no hay en el mundo nada mejor que la última visión de vida de un moribundo, que el primer contacto con la muerte de un resucitado. Conocemos cómo te divierten los besos de cuarentones con lolitas, los mutuos temblores orgásmicos de los discrepantes, las versiones fílmicas de novelas, las verdades de la mitomanía, o los espejos sin realidad. Era inevitable la casualidad final que me uniese a ti aunque el físico se te escape, antítesis, origen de la vida. Nada más enriquecedor que la oposición para cerciorarse de la irrealidad en la que nos sumimos, cómo no enamorarme si eres tan impalpable como la libertad y tan cierto como la inexistencia de certezas. Sin contradicción no vivo, amor.
Lo poco que sé de tu semiótica se resume a esto. Nada, pero si quieres, puedo escuchar cómo suena el choque de las partículas elementales.

jueves, 28 de agosto de 2014

Shakespeare said, "Man it all starts with a kiss".

Se estaba desdoblando aquella personalidad en las vuestras que no eran más que antítesis de sus evidentes y ocultas psiques. Cada extremo tan en lucha con el otro y la personalidad tan en guardia de cualquiera de ambos. Vosotros nunca comprendisteis que cada caricia era a veces un número y a veces una palabra. Cada suela de sus zapatos tomaba una dirección, y vosotros, sin entender nada, queríais imantarla hacia el norte o el este, cuando la idea de esa cabeza rizosa fue siempre el sur. 

sábado, 2 de agosto de 2014

Habitación: el insomnio.

 De cómo echar de menos el tacto de mi vida, las líneas de una guitarra que a menudo me sonaba a rutina y a vida olvidada, según la hora del día del estío o la primavera. Pero a pesar de mi perpetua lucha. siempre fui de inviernos, siempre me gustó escribir. Nunca había echado de menos a la nada, y sin embargo, ahora el bajo de tus sábanas fluye entre algunos malos sueños placenteros. No me quejo, del vacío te saqué yo, al igual que tú me habías sacado de la vida para plantarme entre filmes y anglicismos cuya comprensión no tocaba mi interés. Se puede rozar tu risa cuando otros gimen, y se puede soñar que nuestra vida no es una toma falsa que nadie espera a ver. De cómo encerrarse en un personaje de novela y creerse algo para un versista, pura licencia poética, ya lo he escrito. Lo nuestro fue desde el principio eso, licencia poética.

miércoles, 16 de julio de 2014

Autoconfesión

QUIERO:

La sangre de tus tirabuzones, la melaza del vello rasurado, esa histeria que a veces es risa,tu vida y la mía.

La pasión que no regresó con actores orgásmicos en camas ajenas.

Venirme abajo, locura y ascenso. Ser feliz con la nariz.

Un beso de verdad, un día be, una esperanza que se parezca a la ilusión.

El cariño que nunca han vuelto a regalar, mirar a quien me mira, ver el mundo con mirada de mi enemigo y enamorarme de su realidad.

Pelear, sentirme débil pero sentir. Deshacerme del cuerpo sustituto cuyo aliento no me roza, no evoca, no besa.

miércoles, 2 de julio de 2014

Podría tener la fuerza de ahogar lo querido o podría seguir ensimismada en su indiferencia. Prefiero la indiferencia, prefiero el llanto si me mantiene viva.

martes, 1 de julio de 2014

Asleep.

 Era una evidencia superlativa que pensabas en mí como una nínfula marchita, tras cuyo caminar los girasoles se cerraban con cenizas. No te juzgaba pese a saber que mi vida en ti se movía sin presencia entre brumas de esperanzas en las que me habías visto dorada y fuera de la jaula. Discutir por lo que jamás se hubiera gestado había perdido su encanto, y las nuevas lolitas pidieron atención desde sus novicias torres de supersticiones. En ellas, el amor aún furioso y la pasión palpitante, sinfonía embriagadora para ti en aquellas noches en las que mis susurros eran antifaces de hipocresía que se transformaba en movimientos para masturbar el poco cariño que nos quedaba. ¿A quién a amar cuando tus manos buscaban la carne más putrefacta de mis muslos? Te leía en versos volátiles y ebrios de un prestigio que nunca llegaba, te tocaba en labios despreciables que buscaban mi desprecio más sarcástico, te veía decayendo en el abismo de la mediocridad y me sabía sin impulsos para sacarte, sin el olor a las magnolias o a  los heliotropos de las pinturas que habían decorado nuestros bocetos. Respirábamos el aroma de las vidas de papel que siempre quisimos, que se escapaban, que llorábamos cuando no nos quedaba pena para hacerlo ante la realidad. 

 Veo tu silueta desgarbada al imaginar que te harás palpable entre mis palabras que no dicen lo que dijeron una vez, que gotean la poca o mucha mundanidad que mantiene despierta a la brisa que a veces fluye entre las cortinas de este cuerpo al que llamaron alguna vez poema.

Ilustración: Paula Bonet.

miércoles, 18 de junio de 2014

V de volátil.

¿A quién el canon y el no canon y el arte y el artista?
¿A quién las últimas esperanzas que se esconden?
¿A quién los primeros balbuceos de la mañana?
¿A quién las carcajadas desligadas de todo?
¿A quién los gritos inconexos del viento?
¿A quién mirar cuando el verano huya?
¿A quién los cariños de madrugada?
¿A quién los dulces y los salados?
¿A quién la rutina?
¿A quién yo?
             
     Pero este otoño se ha alargado demasiado
el segundo lírico del último brío 
acaba contigo pisando
el estómago de las
mariposas.

sábado, 14 de junio de 2014

Que los ruidos te perforen los dientes - Oliverio Girondo.

Que los ruidos te perforen los dientes, 
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.

sábado, 7 de junio de 2014

Look how they shine for you.

   No repartieron talento suficiente para todos nosotros, algunos tienen el ritmo y otros la mirada mientras que el resto simplemente tiene la pasión propia del rebelde. Hemos sabido desde que adoptamos la condición esteticista que el arte no es equitativo, que el amor no es correspondido en muchos casos y que las líneas superpuestas no siempre perecen a la muerte.

 Sin embargo, no es esta escusa para cesar con aquello que nos conduce en algunos momentos a creernos magos e inventores de otras realidades espejo del mundo. Comprendimos que solo habrá una Maga y unos colores del abecedario y que las épocas no siempre dan a luz obras perennes, pero quizás, eso nos dio la fuerza para no dejar de intentar construir una vida en la que tuviésemos valor para quitarnos toda esperanza, donde la libertad fuera de verás algo intrínseco y el amor un asunto de todos y para nadie. Continuamos escribiendo y creando porque es posible que el hombre no pueda aceptar el cerco mundanal en el que consume sus vivencias sin remedio ni consuelo. Seguimos en la empresa imposible de pensarnos eternos hasta la última sílaba que se ralla sobre el papel aunque el fracaso de lectura ajena sea una imagen con la que amanecer cada día. No somos parnasianos ni modernistas, no somos fabricantes de otros sueños ni de versos potentes, pero agarramos un rayo que parece no cesar ni cuando las fuerzas flaquean y el desamparo ampara. La condición vocacional no se extirpa como un mal sueño por la mañana, un herido por la magia de las palabras no vence en este mundo la enfermedad. 

domingo, 1 de junio de 2014

Confundí su cariño con mis ganas de querer y su sarcasmo con sonrisas sinceras. Solía invitar a tomar whiskys rebajados con agua, era su bebida favorita, y aunque nunca fumé, desde que nos conocimos llevaba siempre un paquete de cigarrillos encima para que saciara su sed de muerte.

martes, 27 de mayo de 2014

Ingravidez.

A veces me veo morir cuando intento rasgar la tela invisible con la que me separo del mundo. Me observo desfallecer con la delicadeza propia de los últimos chubascos en primavera y esta risa manipulada no alcanza para sujetar el mundo. A menudo he soñado con matar al padre para huir de aquel invernadero de hormigas rojas al que llamaron posiblidad. Solía caerme en el asfalto más derretido de Madrid buscando aquellos susurros que dejaban tus suelas al acariciar al suelo. Me gustaba vivir en eterna esperanza de recuperarte, vida. Una vez me pareció observarte bailar en el espejo de otros ojos.

Como la nausica dublinesa.

Aula baldía. Si supiera cómo se pronuncian sus fonemas. Sin conocimiento. Qué pensará de mi desaliño. Ilusiones transitorias una tarde de mayo. Desengaño justo a tiempo, antes de que comenzara la mentira ficticia. Gafas para comer mejor mi aspecto, lentes para saborear mejor el suyo. Desarreglo masculino por su parte y mirando su cabello es gemelo del mío. Deberíamos conocernos, paralelismos con antihéroes del siglo XX.

lunes, 26 de mayo de 2014

V.

Se acaba el tiempo y con él mis palabras, por suerte no las de los poetas. Ya lo dice Ángel por mí, te quiero mucho aunque me enseñes la realidad a manos llenas.

Preferible es no ver. Meter las manos
en un oscuro
panorama, y no saber
qué es esto que aferramos, en un puro
afán de incertidumbre, de mentira.
Porque la verdad duele. Y lo único
que te agradezco ya es que me engañes
una vez más...
                         —«Te quiero mucho...»

Ángel González.

domingo, 18 de mayo de 2014

La banalización del arte, by me.

Todo lo que torpemente he acumulado en mi vida
explica por qué la muerte no me asusta.
Quiero decir, las miserias, las mentiras, lograron formar
una distopía generalizada en mis entrañas, luego
invirtiendo en ilusiones fracasadas, he conseguido
evitar tus recuerdos opacos, ladrones de energía.
Róbame la sonrisa, pero no las palabras.
Otros volverán a torcer mis renglones.

.

No suelo poner enlaces de nadie, pero este texto que acabo de leer por casualidad me ha gustado especialmente. Quizás una se sienta mejor cuando su nombre es protagonista de unas líneas. No conozco personalmente a la autora, pero felicidades por tanta sensibilidad.

sábado, 17 de mayo de 2014

Odio a los poetas - Paraísos perdidos.

No escribas cuando soy inconsciente, 
quiero el paraíso perdido de las islas
más oscuras y recónditas de la consciencia.

Me devolvieron la fuerza para rallar 
esta miseria moral a la que llaman 
mi vida
decían los ilusos que con esos fonemas
crónicos me anunciarían el cariño perpetuo.

Mátame sin feminismo, odiemos los versos
de aquel roedor albino, no somos mejores.
Que llegue el mundo a aplastarme
con las sobras de mi muerte.
No huyo.
Aquí
me
consumo.

martes, 13 de mayo de 2014

XIII

Tranquilo, a mí también me abruma tu breve existencia en mis intestinos. Queda en mí alguna polilla que olvidé vomitar. El colchón -como el tuyo- se mueve cada noche. No volveremos a vernos, la levedad del juramento de cariño no pesa más en mis neurosis anunciadas. Las narraciones se las han comido los pájaros amarillos, no te quieren ni yo a ellos. La noche no se destapa grosera, las pesadillas cambian de temática, mis labios escupen contradicciones transitorias.

Tranquilo, si fuera tú, yo también huiría de ti. 

Fotografía de Billy Brandt.

Hogar.

Nunca he paseado por un lugar tan inhóspito ni he encontrado a personas tan desconocidas como en ese viejo cementerio árabe al que llaman ciudad natal.
Todos os bañáis con pensamientos engañosos, pudríos en el mar baldío que nunca saludará a vuestros balcones.

Anotación a pie de página: sálvense amigas del alma y el germen de mi vida.

domingo, 11 de mayo de 2014

Mimimi

Huelen aún los narcisos de tu carácter y desafina ese pasado encontrado cuando resuena la tinta seca en este Parnaso sin Salinas. Te encontré cuando quería fugarme, ahora, aferra algo de mí y dame otro verso de buenas noches.

sábado, 10 de mayo de 2014

Nausica.

"En el ochentaisiete fue. El año antes que nosotros. Y el viejo comandante, que le tira su poquito de alcohol. Curioso ella hija única, yo hijo único. De modo que retorna. Crees que te escapas y te encuentras contigo mismo. El camino más largo es el camino más corto a casa. Y justo cuando él y ella. Caballo de circo en círculos por la pista.  […] Ella se apoyaba en el aparador y miraba. Ojos de mora. Veinte años dormido en la Vaguada Durmiente. Todo cambiado. Olvidado. Los jóvenes son ahora viejos. Su escopeta herrumbrosa de rocío."

James Joyce, Ulises.

jueves, 1 de mayo de 2014

Ancho mar de los Sargazos.

Brindo por esas novelas en las que una se ve morir con los protagonistas, en las que no hay éxitos sino simplemente vida. Brindo por ti, mujer caribeña, por ti Jean Rhys y por la locura literaria más real que disfruté en meses.

"Ella dijo que amaba este lugar. No lo volverá a ver. Estaré pendiente de una lágrima, de una sola lágrima humana. No esa cara confusa, rabiosa, lunática. Escucharé... Si dice adiós o quizás diga adieu. Adieu -como en esas canciones antiguas que solía cantar-. Siempre adieu (y sale en todas las canciones). Si ella también lo dice, o si llora, la estrecharé entre mis brazos, a mi lunática. Está loca pero es mía, mía. ¿Qué me importan los dioses o los demonios o la misma providencia? Si sonríe o si llora, o las dos cosas. Por mí.
Antonietta -yo también puedo ser tierno-. Ocúltate el rostro. Ocúltate tú, pero entre mis brazos. Ya verás lo tierno que puedo ser. Mi lunática. Mi niña loca".


domingo, 27 de abril de 2014

Pero sé a qué huele la poesía.

Yo no sé escribir acerca del cadáver de una mariposa, ni sé versar sobre algo que nunca viví. No sé enamorarme unos segundos ni comprendo el vuelo de las ideas taquigráficas de tu colchón. No tengo idea sobre cómo rozar la música ni sobre el color de la muerte. Sin embargo, a veces sé de ti. A veces me enorgullezco de ti sin derecho y ríe el entorno con tus ilusiones. No sé leerte, pero a veces sé interpretarte los gestos y querer a tus párpados insomnes.

Soluciones II

Séptima solución:
Poesía.
Octava solución:
Éxito compartido revuelto entre brillo de pestañas azules. Esperanzas nacientes, vida y juventud.
Novena solución:
El suspiro de vapor que irrumpe cuando pienso en vosotros, compañeros de existencia.

Décima solución:
Interrupciones inesperadas, risas generales con tu presencia. Futuro.

¿Todas las promesas de mi amor? Sin palabras (sin ecos).

  Y no quedaban ya pasiones furibundas ni risas desbocadas. No me apetecería gritar hasta resucitar de placer, no queríamos traer de nuevo los besos voluptuosos ni las iras que acababan en lágrimas y uniones fugaces. ¿De verdad habrá más posibilidades de fundirse, de ser en otro? Nos permitíamos el escepticismo. No me quedaban palabras ni a ti ideas, no tenía más celos ni tú más fuerzas y 1999 se convirtió en otro año más que tachar en el calendario y 2012 en la fecha clave a la que no volver con la niebla de los recuerdos. El verano entre notas musicales resultó extinto, los excesos de suspiros y las lágrimas apretadas sobre la almohada de tu habitación se retorcieron sobre otros cuerpos. Hallé cadáveres de mariposas amarillas entre las páginas de Love is a dog from the Hell, revisé mis propios versos y mientras rasgaba lo poco que quedaba del talento primerizo me bajé del dragón en el que a menudo se subían nuestros proyectos.


viernes, 18 de abril de 2014

No me (nos) (te) quiero tanto.

Nunca te quise tanto en sociedad y sin embargo, qué vacío intimista cuando dejas de quererme.

miércoles, 16 de abril de 2014

La pasión se ha ido como lo hubiera hecho la de cualquier hombre. Y esto desespera, incita a escaparse de la cárcel de palabras construidas a nuestro alrededor. La afición se ha convertido en rutina, en algo que tragarse a través de un embudo, en tedio. Te envidio, asqueroso tú.

lunes, 14 de abril de 2014

Puta

"Si no fueses tan puta!"
Jaime Gil de Biedma

Si desecharas la tragicomedia
para centrarte en la realidad.
Si dejases los secretos de alcoba
para después del clímax
y no los usases para antes
de las presentaciones.

Si te disfrazases de optimismo
y jugases con los pájaros de
tu parque.
Si no te enamorases de fantasmas
y maltrataras a caballeros.

Si no fueses tan caprichosa,
si dejases de ser pizpireta.
Si crecieses como tu madre
quiere que lo hagas...

No serías tan puta,
no serías tan tú.

viernes, 11 de abril de 2014

Soluciones

Primera solución:
El azabache de tus olas enrabietadas calmando mi ocaso ceniciento. (C)

Segunda solución:
El olvido más furioso e iracundo luchando contra los relojes. Olvidar a qué referente pertenece el verbo. (P)

Tercera solución:
Huir como huyen siempre los valientes: negando la huida. Cambiando esta palabra por 'sed de aventuras'. (P)

Cuarta solución:
Las palabras de una querida mirada azul fundidas con el abrazo de un compañero muy viejo. Palabras fluyentes entre nuestras nostalgias. Amistad. (J)

Quinta solución:
Ojos negros casi olvidados cuya termodinámica mirada contiene aún los recuerdos más platónicos de la adolescencia. (J)

Sexta solución:
El beso más tierno sobre el asfalto. Dedos al aire encontrándose en un futuro. Viajes filiales. (M)

miércoles, 9 de abril de 2014

Como lágrimas soleadas.

Prometo inseguramente:
el próximo terremoto extra-
matrimonial no lo provocaré a un fanático del oscurantismo lírico. 

Juro insolentemente:
las muecas de alegría veladas
no son asunto vuestro sino mío;
y de mi nostalgia favorita

Prometo certeramente:
me arriesgo a recuperar mi hilo, 
el telar homérico, mi necrópolis viviente
llena de mañanas esquizofrénicas.

Afirmo sin adverbios: 
estas no son las campanadas atolondradas
finales de la creatividad. 

Porque este no es el último asunto incomprendido e incomprensible que atañe a la histeria primaveral.

martes, 1 de abril de 2014

Elsa López.

                                               A Gonzalo M. Escarpa 

Te quiero porque un día aventuraste, loco,
la posibilidad de hacer tú solo de colores un arco
y encima de la mesa me colocaste un ramo
de plástico y de flores de cartulina blanca.
Porque eres como un  niño irreverente y mágico,
olvidadizo y tierno.
Porque inventaste un beso para hacerme reír
jugando a ser bufón cuando eras triste.
Porque fuiste capaz
de convertir en humo las estrellas.
Mi dulce caballero. Mi paje. Mi gorrión.
Mi arlequín. Mi ave de paso.

miércoles, 26 de marzo de 2014

"Ciegos que viendo, no ven".

 Héroes me parecen aquellos que siguen luchando porque no les falte leche a sus hijos, una vivienda a sus padres, los que luchan, en fin, por la poca dignidad que le queda a este país roto y maniqueísta. 
 La poca dignidad que le queda digo, a la imagen española internacional, a "la marca España", a las políticas machistas y a la Iglesia rancia. A algunos de sus habitantes les queda mucha, aunque no vistan cinturones con la bandera española ni ganen 3000(0) euros al mes. 
 A muchos ciudadanos les queda consciencia y sentido común, sentido crítico frente a ideas impuestas desde la cuna. Y eso, me parece más valiente, más admirable, que ir a una manifestación completamente escudado y protegido -a cuenta del estado- a propinar golpes a personas humildes y pacíficas con la excusa de que en otro punto, unos salvajes han atacado a la policía. 
 Sin embargo, y como anotación, me pregunto ¿qué es más violento darle con unos palos a un furgón policial o desalojar a un anciano que no puede moverse? ¿Insultar a un policía o a una política o morir porque no te puedes costear un tratamiento médico? ¿Qué es más violento: una piedra en el escaparate de un banco o tratar de someter bajo el yugo de la incultura a una generación?
 Basta ya de tanta hipocresía patriota, veo mucha defensa a este cuerpo y muy poca a otros tantos trabajadores honrados y profesionales oprimidos por el estado. No nos quejemos ahora con la excusa de unos pocos extremistas violentos, del peligro y el salvajismo español.  Si condenan la violencia, condenen toda, la de los extremistas radicales que agredieron a agentes, pero también la de los policías que pegaron a un anciano, la de aquellos otros que dejaron ciega a una mujer y la de los de más allá que golpearon a menores. 
 Ya dice el refrán popular, no hay peor ciego que el que no quiere ver.

martes, 25 de marzo de 2014

En otro tiempo, en otra ciudad.

Cuando el valor para marcharse vence al miedo a llegar, pero aun así queda el gusto amargo de este buen año.

viernes, 21 de marzo de 2014

"Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida."

  Como un músico juega con las cuerdas de la guitarra o con las del arpa, con las teclas de un piano o con las del órgano, con baquetas o arcos, con corcheas y redondas, un hablante -no necesariamente filólogo o escritor- juega, irremediablemente con las palabras. A veces, las cuida y las peina en el discurso, las viste elegantes con adjetivos larguísimos y coloridos; otras las pone del revés, las desgasta o las come. A algunas, se les tiene manía -y es que "paloma" o "sobaco" son para mí realmente feas- pero a otras se les tiene especial cariño. 
  Solía decir que mi palabra favorita era "leucocito", la redondez de sus grafemas y la forma graciosa con la que se articula me parece rítmica y cromática, contenía en ella la <c>, que siempre fue mi letra predilecta, y su poco uso me resultaba divertido. Sin embargo, hay algo en ella que falla y no es otra cosa que su referente, que su significado, y aunque intenté obviar esta parte, a final una comprende que palabras sin significado no son más que sonidos amontonados. 
  Por ello, fueron pasando los meses y las asignaturas de literatura y los análisis morfológicos y los días de rosam y rosas. Pasaron recuerdos y desengaños -que son más importantes-, pasaron poemas y ensayos y la vida dejó de ser para ser otra cosa, otra vida, un pasado permanente. Pasaron tantas felicidades y tantos dramas hermosos que deseché "leucocito" y confirmé que mi palabra favorita era "nostalgia", que no tiene tanta sonoridad, ni tanta gracia en su pronunciación, pero que a cambio regala con su pensamiento alegrías pasadas, tardes de baile y noches inundadas de lágrimas de felicidad. "Nostalgia", regreso y dolor, para mí, memoria y vida.

El ser, es.

Única, eterna, infinita
querría ser, como el
propio ser que es,
que se aleja del no ser,
que no es.
Inmutable e inmóvil,
quedesélos usted.
Yo deseo cambio continuo,
movilidad perpetua,
sombra zigzagueante,
eternidad sin cadenas.

jueves, 20 de marzo de 2014

-

 El yo en el centro de la realidad y la vida a un lado saludando al resto de centros del resto de realidades. El yo en el centro y poco más, el yo que existe porque imagina el resto de mundo posible en eterno intento de concreción. El yo dando vueltas por un jardín en primavera lleno de enamorados que no son yo sino ellos. El propio yo que no es él, sino aquel otro que camina a su lado, pensativo y alejado de la emoción. El yo egocéntrico, ególatra, narcisista, ensimismado, el más puro yo. El yo disparándole al tú, el nosotros en el suspiro final del suicidio. El yo contra el mundo, el yo sin y-o.

viernes, 28 de febrero de 2014

XIX

La última calada
avisa que no sé escribir
más que de mundos
posibles y efímeros
como un orgasmo.
Amarga, asesina
como es siempre
la bocanada
del humo final.

lunes, 24 de febrero de 2014

Sabina (reconstrucción)

Y sin embargo,
donde habita el olvido,
me atrevería a besarte en cada farola,
a morir contigo si te matas,
a jugarme la boca por robarte
de nuevo
el mes de abril.

sábado, 15 de febrero de 2014

Something in your magnetism.


I have been searching from 
The bottom to the top
For such a sight 
As the one I caught when I saw your

Fingers dimmed in the light
Like you're used to being told that you're trouble 
And I spent all night 
Stuck on the puzzle 

martes, 4 de febrero de 2014

QUÉ

¿Qué sé yo del desgarro que es el querer cabizbajo a las olas de las sombras, a destiempo y sin cordura?
¿Qué se yo del morir desesperado ante la vida?
¿Y qué sé yo de palabras marchitas como un sexo en la octogenaria primavera?
¿Y qué sé yo de la felicidad árida y raída que saluda irónica desde el espejo?

Hay restos de mi figura y ladra un perro...

Hay restos de mi figura y ladra un perro.
Me estremece el espejo: la persona, la máscara
es ya máscara de nada.
Como un yelmo en la noche antigua
una armadura sin nadie
así es mi yo un andrajo al que viste un nombre.

Dime ahora, payo al que llaman España
si ha valido la pena destruirme
bañando con tu inmundo esperma mi figura.
Tus ángeles orinan sobre mí.

San Pedro y San Rafael
en una esquina comentan
mientras avanzo borracho
sobre esa piedra, payo,
que llaman España.

Leopoldo María Panero.

domingo, 2 de febrero de 2014

-

Saber que andas por ahí
chiquita
comiéndote el mundo con esos ojos
que ya han visto demasiado.
Carlos Salem

Chiquitito y tan efímero como
el sol en nuestro paraíso prestado
eres, duda categórica desde
el tuétano, lógica feroz contra
mi dicha. Eres, soy

noche sucia ebria de soledades,
precursora de un mañana libre
con omisiones y borrones grises
maestros en el arte de equivocarse.

Chiquito, doble carga negativa
irradia tu magnetismo, me frena,
me agitas, me versas, me rindo.
 
   (a dominar tu métrica maldita).

viernes, 31 de enero de 2014

Pe.

Sin ser arte ni artista
quisiera contar cómo vas
a arrancar de mi vida
los cálidos novïembres.
Te acercarás de puntillas
tan azul que me asustes,
reirás ebrio de amistad
de esta basura histérica
que he titulado pesadilla.

martes, 21 de enero de 2014

Adición negativa.

 Un fracaso más, tan
gélido, tedioso, pesado,
tan insípido y obtuso
como sus gestores
 Una vida menos a la que
acompañar en sus sinvivires,
dos conciencias menos desveladas
-quizás fuera mejor contar tres-.
 Una mentira sincera que
añadir a versos sin olor,
por supuesto,
sin rima
con algo de interés y amor,
-quizás fuera mejor afirmarlo-.
  Mujer menos a la que
torpemente no le importan
tus artes.
                  ¿no?
                  No, ciertamente
                  no te salen las cuentas.

Ni a mí.

lunes, 20 de enero de 2014

La flor más hermosa del mundo.

La serialidad me acecha por la noche, haciendo que me acuerde de ella cuando hace años que no aparece por mi vida.
Conocernos fue el precio a pagar.
Sufrirnos ya no lo hacemos sino tras cada despedida de algún o alguna extra.

miércoles, 15 de enero de 2014

JUAN GELMAN

Hay personas que mueren y dejan tras ellas rostros llorosos, otras historias morbosas para periodistas de poca monta, otras dejan un hueco en la cama de un amante, algunas afortunadas dejan fortunas, otras sin embargo, dejan deudas. Y las más bonitas, las almas más bonitas que mueren, dejan arte, o en este caso, poesía.
No te olvidaremos, es lo mejor que tiene ser escritor, el cariño eterno de los lectores que hayan en tus versos la salvación o la comprensión que el mundo no les brinda.
Por tus poemas y por ti, eterno Juan Gelman.

"Epitafio

Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.

Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.

¡Digo que el hombre debe serlo!

Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín."

domingo, 12 de enero de 2014

El horror amanece.

 Hoy es domingo, hoy están empezando a doler hasta los domingos. La rabia se acumula y las soluciones no llegan, la indignación lo llena todo, la esperanza se escapa con el sol, a las seis de la tarde. Las adicciones literarias aumentan la desesperación y el pesimismo, pero como cualquier adicción, una no puede dejarla. Las viejas compañías se han tornado involucionistas, las nuevas no se paran a ayudar por el camino. La vida, continúa mientras muere la alegría, mientras la esperanza está exhausta llorando en un rincón como la pobre musa de Bécquer. Vosotros, ¡malditos insensibles!, continuáis riendo y hablando muy alto sin escuchar a nadie, sin reparar en nada. Vosotros, asquerosos y miserables coetáneos, seguís mostrando vuestro "arte" en redes sociales, vuestras mejores sonrisas fotográficas y vuestro nimio intelecto. Vosotros que si leyeseis esto, me censuraríais de inmediato por no hablar de amor, ni cantar al optimismo en estos tiempos. En crisis, no se debe ser optimista contra pronóstico de masas, en crisis los poetas e intelectuales lloran y gimen por el mundo, abren ventanas y párpados  a los felices, para indignarlos, para desasosegarlos, para que se den cuenta de una vez por todas de la opresión y el saqueo que sufren constantemente a cambio de la ilusión del voto libre, a cambio de la ilusión del tiempo libre, a cambio, en fin, del postulado de libertad en el que siempre estuvimos inmersos. 
 Hoy es domingo, duelen los domingos, duelen los eneros, duele el tiempo, el paso de este e irónicamente el retroceso histórico. Hoy es España, vergonzosa,  mustia, habitada por Cronos detenidos y Martes sin valor, por Venus mortificadas y Prometeos egoístas. Hoy, como siempre, no entiendo nada.

martes, 7 de enero de 2014

¿Hogar?

Estas vacaciones he echado de menos un café cargado de desilusión y risas, un abrazo sincero que me hubiera extrañado, un amigo con el que pasar las horas, un día de bailes y confesiones, un alma enamorada que se interese por mi insípida existencia. Estas vacaciones he echado de menos el sentimiento de volver a Salamanca llena de pena, no obstante, me voy tan feliz como me fui en septiembre, en busca de mi felicidad.