Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

lunes, 26 de mayo de 2014

V.

Se acaba el tiempo y con él mis palabras, por suerte no las de los poetas. Ya lo dice Ángel por mí, te quiero mucho aunque me enseñes la realidad a manos llenas.

Preferible es no ver. Meter las manos
en un oscuro
panorama, y no saber
qué es esto que aferramos, en un puro
afán de incertidumbre, de mentira.
Porque la verdad duele. Y lo único
que te agradezco ya es que me engañes
una vez más...
                         —«Te quiero mucho...»

Ángel González.

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