Primera solución:
El azabache de tus olas enrabietadas calmando mi ocaso ceniciento. (C)
Segunda solución:
El olvido más furioso e iracundo luchando contra los relojes. Olvidar a qué referente pertenece el verbo. (P)
Tercera solución:
Huir como huyen siempre los valientes: negando la huida. Cambiando esta palabra por 'sed de aventuras'. (P)
Cuarta solución:
Las palabras de una querida mirada azul fundidas con el abrazo de un compañero muy viejo. Palabras fluyentes entre nuestras nostalgias. Amistad. (J)
Quinta solución:
Ojos negros casi olvidados cuya termodinámica mirada contiene aún los recuerdos más platónicos de la adolescencia. (J)
Sexta solución:
El beso más tierno sobre el asfalto. Dedos al aire encontrándose en un futuro. Viajes filiales. (M)
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