Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

martes, 27 de mayo de 2014

Como la nausica dublinesa.

Aula baldía. Si supiera cómo se pronuncian sus fonemas. Sin conocimiento. Qué pensará de mi desaliño. Ilusiones transitorias una tarde de mayo. Desengaño justo a tiempo, antes de que comenzara la mentira ficticia. Gafas para comer mejor mi aspecto, lentes para saborear mejor el suyo. Desarreglo masculino por su parte y mirando su cabello es gemelo del mío. Deberíamos conocernos, paralelismos con antihéroes del siglo XX.

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