Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

martes, 31 de diciembre de 2013

Dramas inmensos, wio, 1999, incendios, imantada, gritos, toros en la wii.

Irónicamente, aunque a ninguno le importe, la otra gran parte del año la dio este grupo sin gran voz ni gran escena. Con gran alma llena de decepciones y de experiencia. Así, con sus letras os despedí, vosotros me abandonasteis, unos por ser yo, otros por no serlo. El curioso sentido del humor del universo. Mi personulidad sigue tan caótica como siempre, un día y unas uvas no van a cambiarla. 

Sin amor, pero con Love. 

Nos queda la palabra.

Un año de sombras, un final de año de poesía. Y por ella brindo. Resumen de una de las mejores aportaciones que tuvo el 2013, por Octavio Paz:

Decir, hacer

                                          A Roman Jakobson

Entre lo que veo y digo,
Entre lo que digo y callo,
Entre lo que callo y sueño,
Entre lo que sueño y olvido
La poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va y viene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en las páginas
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.
Oír
los pensamientos,
ver
lo que decimos
tocar
el cuerpo
de la idea.
Los ojos
se cierran
Las palabras se abren.

Octavio Paz

lunes, 30 de diciembre de 2013

Y OLÉ.


 Si hay algo característico en esta personalidad tragicómica nuestra es la tozudez. Nadie nos hace cambiar de opinión, ni con argumentos sólidos, ni con experiencias personales ni aunque nos trajeran al mayor erudito en la materia a discutir. Ya dijo Calderón, "A quién razón no vale, ¿qué vale tener razón?". Una lástima para este país que sus habitantes no hayan evolucionado ni un poquito desde el siglo XVII. Una pena que la obra de arte que mejor nos defina, siga siendo, cómo no, Lucha a Garrotazos. 
 Quizás, el problema de la incomprensión y la ignorancia a todo aquello que se sale de nuestra realidad sea la falta de empatía. "El español es solidario y generoso, es amigable, dicharachero..." dicen algunos para autocomplacerse de su bondad. Y si bien es cierto que esas cualidades se extienden entre gran parte de los ciudadanos, no es menos cierto que se limitan a ponerlas en práctica únicamente entre su círculo, entre sus amigos, entre la familia, entre, en definitiva, los iguales a ellos. 
 El español es impasible ante opiniones ajenas, pero esto no es lo peor. Lo peor es esa manía de tratar de expandir sus ideas (pensadas o no, documentadas o no, defendibles o no) al resto de población, como si nadie más que él y los de su ideología tuvieran el derecho a opinar.
 Esta pequeña digresión se me ocurría al leer la carta de cierto padre a uno de esos periódicos de la más extrema derecha. En ella, el señor defendía con su propio caso, el no aborto en casos de malformación grave. Supongo que para los provida, esta manifestación del señor es la solidez que necesitaban. Sin embargo, el hombre era abogado, de lo que deduzco que su posición económica es holgada, es decir, no tendrá mayor problema que el soltar unos cuantos cientos de euros a clínicas especializadas, a empresas especializadas también en materiales que faciliten la vida de su hija. Con todos mis respeto al señor, pues verdaderamente me parece admirable su entereza, ¿pensó alguna vez en padres que tal vez no tengan trabajo, ni casas acomodadas, ni dinero para rehabilitaciones? ¿o tal vez en padres divorciados, en madres solteras que quién sabe quizás sean inmigrantes, o quizás no, o quizás sean jóvenes, menores...? En fin, ¿pensó en otro caso que no sea el suyo propio?
 No, supongo que no. No es ese el espíritu español. El español tatúa su pensamiento en los demás y pretende que todos vivan su misma situación. Porque somos así, porque viva España, la cerveza, los toros y el fútbol. Y a quien no le guste, lo tachamos de raro, de antipatriota, de "resentido". El español prototípico no cambia, es perenne, es el de Quevedo y el de Larra, el de Baroja y Unamuno. El de Machado, ese que hace honor a aquello de "En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa".

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Dios en el Parnaso.

"¡Viva la República,
los matrimonios entre iguales,
rueden cabezas cuadradas,
redondéense los ideales!

Sexo no es compromiso,
amor no es subyugación,
admiración no es idolatría,
arte, por sí sola, ya es religión.

¡Muera la ignorancia,
la xenofobia, el seminismo,
el machismo, la homofobia,
muera, en fin, la sinrazón!

Fe no es altruismo,
compasión no es bondad
doctrina no es verdad única,
censura no es seguridad."

Dijo dios, en minúsculas, contemplando el reflejo que había hecho de él Buonarroti. 

Y ahora, personalmente, si dios existiera creo que sería un poeta cabizbajo, sin éxito ni gloria, en busca de mujeres en las que completarse y de libros en los que comprenderse. Por suerte para nosotros, dios no existe, pero poetas hay muchos.

martes, 24 de diciembre de 2013

Feliz Navidad.


Wild World

Como ya nos fuimos,
no hacen falta más adioses.
Al habernos vivido muertos
la resurrección sabe acerba.

Cuando veas mi espalda,
no llames a las sonrisas.
Escapemos por última vez
de la trampa azul que es el querernos.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Encuentro en el (intra)espacio.

  El día que toqué fondo descubrimos, mi fatiga y yo,el placer dulce de abandonarse al retiro silencioso, al mutis invisible. Yo ya no era sino la sombra de lo habíais creído que fui, se escapaban las reflexiones indulgentes y ansiosas por encontrarse con las de aquellas mujeres a las que mi envidia idolatraba. Eran poderosas debido a su intelecto, habían aprendido a pensar. El día que me desnudé del excesivo pathos deseé con todas mis palabras aprender a pensar. 
   La vida pasada tienta con facilidad al sueño de la ignorancia, la vida perenne me arrastra a la ensoñación que provoca monstruos. El cambio es bello, el enfado es bello, la dulce histeria es bella también. No pido ya que me entiendan los que no comprendieron la peculiar fragilidad de lo horrible, la delicada tristeza de lo sublime. A pesar de todo, algunos marcadamente insensibles nos han enseñado a fabular. El día que toqué fondo descubrí restos de versos consagrados en una melodía.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Poesía para tardes de invierno

Que un poeta se enamore de ti debe de ser una de las cosas por las que merece la pena vivir. Por ahora, me conformo con leer lo que escribieron para otras, muy grande Francisco Brines:

Causa del amor

Cuando me han preguntado la causa de mi amor
yo nunca he respondido: Ya conocéis su gran belleza.
(Y aún es posible que existan rostros más hermosos.)
Ni tampoco he descrito las cualidades ciertas de su espíritu
que siempre me mostraba en sus costumbres,
o en la disposición para el silencio o la sonrisa
según lo demandara mi secreto.
Eran cosas del alma, y nada dije de ella.
(Y aún debiera añadir que he conocido almas superiores.)

La verdad de mi amor ahora la sé:
vencía su presencia la imperfección del hombre,
pues es atroz pensar
que no se corresponden en nosotros los cuerpos con las almas,
y así ciegan los cuerpos la gracia del espíritu,
su claridad, la dolorida flor de la experiencia,
la bondad misma.
Importantes sucesos que nunca descubrimos,
o descubrimos tarde.
Mienten los cuerpos, otras veces, un airoso calor,
movida luz, honda frescura;
y el daño nos descubre su seca falsedad.

La verdad de mi amor sabedla ahora:
la materia y el soplo se unieron en su vida
como la luz que posa en el espejo
(era pequeña luz, espejo diminuto);
era azarosa creación perfecta.
Un ser en orden crecía junto a mí,
y mi desorden serenaba.
Amé su limitada perfección.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Lírica cromática.

Recordaba ojos enversados,
versos enojados, risas.
Risas enrabietadas de
rabias risueñas y

besos. Besos libres
y verdes, provinientes
de labios con suspiros
de guitarras y ukeleles.

Recordaba miradas líricas,
líricas penetrantes, silencios.
Silencios sonrojados tras
ver la mirada rosa
   
 con la que sus estrofas coloreadas
            o sus colores estrofados,
                o sus tímidas corcheas
                  atravesaron el recuerdo del sinestésico diciembre.


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Clic -clic. Minutos rosas.

¡Yo lo que quería era ser un funambulista picassiano y rosa!
¿Qué sucedió?
La tercera dimensión me ahogó la fiesta, y, ya ve, ahora ando por ahí con mirada circense pero sin arte malagueño. ¡Qué resucite Pablo, quiero ser protagonista perenne de sus lienzos!
¿Sin guiones ni hechizos?
¡Con palabras y pinceles! ¡Con curvas y óleos! ¡Con mi pasión y su arte!

domingo, 1 de diciembre de 2013

A pesar de la muerte, de la vida o la suerte.

  Cuando los corazones compartidos no están ni siquiera en retratos colgados de una pared raquítica y sangrada por el tiempo, descubrimos en qué engaño habíamos estado durante el intervalo que duró la adolescencia. No nos parece ya atroz el destruirnos, ni siquiera nos duele y con lo que queda de la hecatombe, a veces incluso sonreímos. Sin embargo, aún respiramos como aire recién traído del paraíso los sentimientos que narran algunos fabuladores de ingenio aventajado. Las abstracciones siguen siendo la salvación para los que dimos la espalda a la suerte y al buen gusto amatorios. Son las ruinas de la civilización perdida que un día habitamos y con ello, sobrevivimos la memoria del desengaño y en ello, sellamos la esperanza de un hado nuevo e inhabitado. 
    Cuando las razones y sus sueños producen monstruos, decidimos que no es regla inquebrantable romper con los malditos, así como no lo es adorarlos. Besamos derritiéndonos, marchitos, cansados, infectados de realidad. A pesar de todo, somos felices. Cuando ilusoriamente salimos de la caverna, descubrimos el sol de Röcken, el azul parisino y nos abrazamos a la vida. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Segunda acepción.



Anoche supe que empezaba a ser tu ayer, y no te has dado cuenta todavía. Nunca llegué a saber lo que te quería pero como tú tampoco lo sabías nos quisimos hasta que llegó la razón a ahogarnos la fiesta.
Carlos Salem.

No serás tú
el que me diga
cuánto tengo que saberte,
qué máscara vestirme
o cómo llorar.

Tampoco seré yo
la que inspire a tus relojes,
la que respire
tu vaho en las albas.
La que llore, en fin,
a tu sexo.

No seremos nosotros,
no lo somos
más que sobre piedras derretidas
en noches compartidas y
solitarias. Porque no somos,
porque el aborto nos había ahogado
antes de la primera caricia.

viernes, 22 de noviembre de 2013

(Intra)historia del Arte.

Fuimos ese lienzo puntillista
sin luz,
abandonado por Camille, falto de verde,
demasiado rápido, insuficiente de brillo.

Éramos una virgen manierista 
sin deformar,
una rara avis de la época
con cuya contemplación murió el último humanista.

Habíamos sido un frontón griego
policromado en el XXI,
con centauros y lapitas amándose, 
olvidando por qué visten espadas.

Fuimos un grito expresionista
contenido y delicado,
devaluado por la crítica y asonante,
hallado en el desván de ese viejo noruego loco.

Éramos un Caravaggio
ausente de tenebrismo,
una virgen que prefiere bañarse a orillas del Tíber,
que huye del sueño eterno vestida de rojo.

Habíamos sido una rendición de Breda,
sin Velázquez sin lanzas,
sin vencidos ni soldados,
con pinceladas sueltas y color impresionista.

Fuimos, éramos, habíamos sido
la obra de arte más absurda contemplada por nadie,
pintada con óleos sin aceite, en lienzo sin tela,
con el amor de un postromántico sin Parnaso.

 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Ese ladrón que os desvalija.

  Que mis líneas no te suponen nada, es una idea que saben las yemas de los dedos desde el momento en el que descubrieron con qué tono se retuerce su sonrisa. Aun así, a destiempos mi alegría quiere contar que el plata me hace bailar cuando haces muecas (in)descifrables ya. Mi ego empieza a descubrir que le divierte el tuyo y que querer y amar y el resto de léxico macabramente sentimental no hacen falta en algunas noches compartidas. 

  La poesía auténtica se manifiesta cuando improvisas y la prosa inconclusa cuando escribo, los fonemas siempre compartidos (por fin) hacen que la lluvia tamborilee. Sin nexos entre las frases me ahogo en onirias surrealistas, que a ti qué te importan, que tú qué vas a leer alguna vez, y que sin embargo, por aquí se escapan correteando por el atril y los espejos. 

   Siempre separados y distantes los recuerdos, los míos que no te conocen de nada y los tuyos que imitan otros tiempos.

    La sorpresa elegante de los meses finales de año, decorada con músicas pasadas y artistas franceses, las gracias finales, o no, la vuelta de aquella que era. Fuera quién fuera. De la mano de tu ingenio.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Negación del Yo (lírico).

De igual manera que no
soy a
        c
          r
           ó
             b
               a
                 t
                   a no caeré en
la ilusoria palabrería de ser

poeta. ¿Poema? Grafemas en acto
y calidad en potencia, ¡si me leyera
Arístóteles! Qué miscelánea contruí
con su arte por carencia de la mía

Poesía, os la dejo a vosotros,
que sin atinar a entender la
caricia rosa de la sines...tesia 
rimáis como por casualidad,

salga bien o mal, defendiendo
vuestro talento universal para 
las hipérboles y las adulaciones.
No soy poeta. Soy mis palabras,

soy la                                                                    ira, 
                   la rabia,                                                                           la sinrazón, la desazón,
que me provocáis, poetas de cordel, desconocedores de pies métricos,
Wildes de siglo XXI, Wildes sin estilo, Wildes sin poesía.

Se congeló la palabra.

 Qué frío hace hoy, amor. Llevo horas tratando de levantarme de este colchón oxidado y pasajero y las garrapatas del estómago no me dejan. Las réplicas de arte a las que encargué hacer mis días más serenos ya no me comprenden. 

 Y tú te has ido, amor. No hay ceras de pasión con las que colorearte las mejillas al despertar, ni ausencias que llorar. Yo me he quedado, porque sé que nunca tuve valor para borrar recuerdos que tumban mi alegría y que ahora me parecen como las joyas falsas de las que hablaba Salvador. 

 Si pudieras sentir el frío que hace hoy en esta estancia menguante, vendrías a traerme el rallo verde que me habías prometido alguna vez. Pero tú no puedes saber cómo congela este sol ni cómo se descama la parte más superficial de este corazón con sístoles y diástoles descompensadas. 

 Y tú, dejaste de existir, amor, para que mis locuras quedaran descompensadas e incomprendidas. Nadie escucha cuando se me escapa hablar de ti. Nadie presta atención cuando intento contar que va a quemarme este frío noviembre, porque a nadie le importa el frío que hace hoy, en este lugar, en este diafragma cansado de expandirse. Porque tú no estás, no vives, no me abrazas. Porque no te siento y pareces haber muerto con el calor y la luz que iluminaba el invierno, amor.

martes, 5 de noviembre de 2013

You simply found the words to make a lot of feelings fade away

Qué confortable abrigarse en recovecos de almas que nos conocen.

Último placer.

 El lunes más caluroso del año por fin descubrí de qué habían servido las sonrisas y las esperas, las esperanzas y los acordes. Para absolutamente nada. Resulta incluso ridículo que tantas abstracciones comúnmente machacadas en tópicos hasta la saciedad, creadoras de novelas y de ensayos, de filmes y de vidas, no hubieran sido para mí más que una forma de dolerme la inteligencia y de perder el año en el que estrenaba la madurez. 
 No negaré que busqué entre los recuerdos algo a lo que agarrarme, que pregunté a muchos con la ilusión de que alguien me llevara la contraria y dijera que me habías querido como se quiere al peluche favorito en la infancia o al amigo del alma en la adolescencia. Investigué por si alguno ensalzaba ese pasado borroso nuestro y, sin sorpresas y con desesperanza encontré aquello que me habías quedado como medio para que me acordase de ti. 
 El regalo que me habías dejado no era otra cosa sino una canción de gemidos hipócritas y una decepción en las palabras. Lo habías envuelto con prejuicios y lujuria, con infidelidades de angustia y absoluta indiferencia. Había oído que mejor algo que un vacío absoluto, pero se equivocaron quienes lo dijeron, hubiera escogido el agujero negro antes que la mezcla de colores lechosos y escatológicos desteñida por una lavadora que ya no decía por qué te había querido en sesenta y cinco palabras. Sin embargo, aún guardo tu último obsequio y algunas mañanas de este noviembre lo saco de su celda y me empapo bien de él para concienciarme de que la supernova apuntaba a otros deseos y de que no hay nada más triste que arrepentirse de haber regalado suciedades y angustias. 
 A veces tu regalo me mira desafiante, le escupo y te odio con lágrimas de rabia y puñales de sueños sin nacer.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Old friends.

Estoy indignada por mantener algo que nunca tuvimos en común. Por doblar la esquina y pensar que no te soporto y que aún así tengo que sonreír a palabrería ajena en la que no soy capaz de distinguir ni los distintos fonos. Estoy indignada por haber cambiado y por haber descubierto que tu personalidad me aplasta contra la realidad más insípida y burda. ¿Por qué mantener las lágrimas de otros amores? ¿Por qué tenemos que tomar cafés como si nos importara verdaderamente qué dicen los posos del otro? No quiero regalos de cumpleaños, no quiero agobios hipócritas, no quiero no guardarte cariño y no quiero guardártelo si está viviendo en engaños. No quiero escribir así, no quiero dejar a un lado mi dulzura, no quiero perderte entre fórmulas. Me opongo al paso del tiempo, me quedo en este instante, dispara ya.

miércoles, 30 de octubre de 2013

II

Bye bye whitenight antes de olvidarte,
aunque no atines a saber cómo voy a dolerte,
voy a hacerlo hasta que te sangren los recuerdos.
Whitenight e ironía, sarcasmo hiriente,

bye, bye, no tengas valor de arrepentirte,
no imagines que nos tenemos. No sospeches
ni por un suspiro sospeches, que te quise como eres,
como eres ahora, bye bye, refúgiate en rizos tísicos y

en sonrisas colosales asesinas de dulzuras,
whitenights inventos de otros, melodías de
artistas alcohólicas con ojeras de maquillaje, con
la furia de mis pestañas, con la sorna de mi dolor.

Bye bye después del placer, de los restos
de la eterna mentira de tu música, whitenight,
amor, que la vida te cunda entre cifras y sexos,
que el olvido te apuñale en las noches de noviembre.

Bye bye whitenight, feliz decepción,
triste primavera, que no vuelvan las rosas,
que te duela el aliento, whitenight, que me llegue
el sueño dulce y la vida breve, bye bye.



lunes, 28 de octubre de 2013

Ellos decían.

Me dijeron que había unos sonetos
que había que alabar por encima de todos,
me hablaron de Petrarca, del dolce stil nuovo,
de cómo influyó en la lírica y de cómo
habría de gustarme. Me idealizaron al italiano,
y así tomé el consejo y lo idealicé.

Me dijeron que tenía que saber que
dos al cuadrado no era más que cuatro, y que
jamás se me ocurriera contradecir a las matemáticas,
que sin ellas no podría vivir. Los creí y a día de hoy,
cuando el sueño no llega mi cabeza dibuja
cuadrados perfectos.

Me dijeron que la democracia y la libertad
eran los ideales más absolutos y que por ello,
tenía que defenderlos sin piedad y con orgullo.
Documenté los idearios y luché por causas
tan perdidas como la libertad que lleva al
más absoluto de los abandonos.

Me dijeron, ya ven, que había que leer
todos los días el periódico, y que debía informarme,
que el mundo era también mío, que el civismo
me correspondía. Entonces yo, me interesé por la política,
me disfracé de economista y abogada y me di cuenta
de que no quería saber nada sobre la información del planeta.

Me dijeron que había que enamorarse para
sentir la vida, que hacer el amor era un temblor en la tierra,
que tenían que quererme mucho y que para eso,
tenía que entregarlo todo a un rostro bello y a un alma
inteligente. Y me enamoré, y me entregué, y después me di
cuenta de todos los engaños que había sufrido por bocas ajenas.

Y me indigné con el mundo, y maté a los padres
y huí a los brazos de las palabras.
Y me reencontré con la vida y hoy,
hoy ya no me juzgo por no cumplir todo aquello que me dijeron los padres de las prisiones sociales.

viernes, 25 de octubre de 2013

Nunca se me dio bien la genética.

Se me nota en los genes la risa sarcástica,
adivinas que la pasión literaria y la
humanística y la artística son
cómo no, herencia biológica.

Se me nota en los genes que soy iracunda,
de mal perder y caprichosa, que vacilo
en eso de distinguir el bien
del mal, que adoraría ser pintora,

que dudo si son tan falsas las mentiras
y tan absolutas las verdades, se me nota
en los genes, claro, que tengo caderas anchas
para bailar hasta que la noche me consuma.

Distingues que la ebriedad y el humo
no es otra cosa que licencia genética,
que la facilidad númerica y sintáctica estaban
en algún recesivo escondido en mi ADN.

Se me nota en los genes que debería
ser comedida y empática, se me nota en
tus malditos y asquerosos genes. Sin embargo,
se me entreve también que puedo ser dulce,

que odio las hipocresías de alcoba y se me nota
en los genes, en los más preciados, que a veces,
sé querer y que lo que escribo no es para ti, sino
para los genes beis que me dieron el color.

jueves, 24 de octubre de 2013

Confesiones.

 Confieso que ha llegado ese momento en el que nada cura el desencanto. El punto de mi deplorable existencia en el que tiro la toalla cuando todos luchan y sin embargo, tengo el valor de indignarme y de llorar mientras otros gritan. Confieso que hoy creo más en vosotros, y menos en mí, y menos en ellos y que estas dos Españas cada día rasgan un poquito más mi conciencia. Confieso que no sé posicionarme de manera radical y que no logro dejar de ver redondo este país de ideologías planas y cabezas demagógicas. Confieso también que las leyes tiránicas me incitan a vivir para siempre en este lugar para defender desde una hipotética aula lo que es mío y de mis futuros y que, no obstante, la miseria moral que reina en las cúspides ppolíticas me brinda la huida como lo menos humillante. Confieso que adoro Mayo del 68, pero que también sé que sucedió detrás y eso me deprime, que me gustaría ver arder manuales de economía financiera y florecer libros de poesía. Confieso que soy una utópica, una pesimista teórica, una máquina de ellos que trata de revelarse contra la naturaleza artificial que sustenta todo. Confieso que el mundo es pésimo, que salimos a la calle perfumados cuando vivimos entre la basura, que le cojo esta última frase a Saramago y que pensando en hombres como él, veo un poco de luz al final del túnel. Confieso que la vida me hastía, que la patria me hastía y que los niños me llenan de luz, y que ellos me hacen creer, y que por ellos habría que luchar. Confieso que soy una contradicción, que me ahogo en una marea gris de ciencias mal enfocadas, que me refugio en expresiones, en mármoles, en claves de fa. 

martes, 22 de octubre de 2013

Que

  La fingida libertad se ahoga con estos primeros días de contacto con lo más temido, que no es otra cosa sino el frío que viene a recordar los adverbios, los sonidos, las conjunciones copulativas y las abstracciones. Que no es otra cosa que su reflejo ante el espejo que le han vendido en las calles de los castillos donde estaban aquellos fingidos futuros. Que a su vez no son más que letras, gemidos y suciedad disfrazada de innovación y carisma. Carisma de esa que siempre le había faltado ante grandes multitudes, la misma que se le desborda ante un alma desprotegida. ¿Cómo no sentirse desprotegida cuando no hay más sostén que arbotantes y pináculos beis? ¿Alguien sin amor fue capaz alguna vez de plantarle cara a la miseria de las noches? Quizás con enormes armaduras de rabia y chulería que duplican la capacidad de odio que soporta ese cuerpo picassiano, que se retuerce taciturno en la inmerisón de su vida. Huye de sí y parece que la juventud es más cariñosa con la Venus que escasamente fue, dejarse llevar, experimentar y encontrarse. En algún alma habrá de encontrarse, en algún libro, en alguna composición rusa de cuyo número no quiero acordarme...

lunes, 21 de octubre de 2013

So thank you.

Algún  día cuando esté consumida finalmente, cuando sólo quede lo que fui, me arderé las cenizas en honor a vosotros, que me quemásteis la inocencia.

sábado, 19 de octubre de 2013

Perder la razón era un juego tan real.

Más que cuando tus versos salen de repente, eres arte al fumar de madrugada por mi ventana con tu cuerpo renacentista de bronce posando en contrapposto. 
Que el humo nos robe la vida
que tu actividad ahogue la depresión
y mientras, para lo que nos apetezca,
vamos a vivir.

viernes, 18 de octubre de 2013

I

Sé de dónde viene nuestro egoísmo;
de esa carretera de la lengua
impasible y pagada de sí misma, del
ventrículo del corazón más sombrío y
de tu risa de madruga cuando hace
semanas que no estás.

Sé a dónde va aquello que me queda
para ti, va nervioso hacia ese
tunnel of love mefistofélico y pueril
en el que ensoñábamos la capital desnuda
y joven, solo para los dispuestos a entregarse,
a morir en su asfalto gastado y pervertido y
a consumir ideas frente a la casa del
pintor de la luz y de la vida.

Ahora, so far away I just can't see,
so far, jamás de vuelta, permanentemente en el deseo
de unos versos torpemente construidos,
sin rima ni destinatario,
sin objeto ni aliteración, y
con metáforas que quisieran haber sido tangibles,
compartidas y felices.

Sé que fuimos víctimas del arte que me faltó,
de la llave que abría otros ombligos
más rebeldes y sencillos, más cariñosos y valientes.
Y qué lejos queda la ciudad de la infancia,
los cumpleaños nevados y el rock enamorado
cuando amanecen soleadas las campanas de Castilla,
mientras en el centro se gastan vivaces las suelas de
las zapatillas azules,

Ahora, desorientada, girl it look so pretty to me, like it always did.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Do you miss me?

 El humo que se escapa por la ventana con la levedad inmortal que te caracteriza y a veces, pienso en tu color mientras la juventud se me escapa entre inspiraciones de otros. Pensaría que la madurez me desagrada si me viera años atrás y me mentiría en los segundos que van huyendo por la piedra neoclásica de este lugar. Mis costillas ya no saben a catedrales sino a cárceles imaginarias. Mi sonrisa no vibra pero la mirada se ha vuelto serena. El corazón sigue latiendo furioso y alegre. Cenizas y poca conciencia, libros y mucha esperanza.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Well, the pleasure, the privilege is mine.

La vida inmensa, tu sonrisa azul,tu mirada negra,
tu personalidad arrolladora,la imposibilidad de
alcanzarte, la necesidad absurda
que tengo de volver
a dormir
contigo.
Contigo
y con tus
formas poéticas y ordinarias
          con tus palabras antitéticas, con
el descaro y la indiferencia, con mi nerviosismo
al no saber qué contarte, cómo escribirte, de qué convencerte.
           La vida inmensa y tu música decadente,
tu ficción eterna y tus rizos
fundidos con mi placer,
tu cuerpo bohemio y
tu alma inaccesible. 
Resumiendo: tú,
y quizás yo.
       quizás nosotros, si te atreves, si me buscas,
si el verso quiere, si tu fuerza te deja, si tengo suerte, si descubro tu color.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Para él

Me gusta porque  
no sabe nada de mí y
aun así trata de sonreír
a mi locura más primaria
a mis frases 
incoherentes y simpáticas
y porque no conoce mi
gusto por escribir ni
mis manías, ni nada,
porque nunca va a hacerlo,
ni a leerme, ni a besarme,
ni yo a encontrarlo aunque 
nos conozcamos, poco, como
sombras miedosas, como...
un amor platónico más
que permanece sereno,
pese a saber mejor que nadie
que el ser humano no,
no, no, no tiene remedio,
porque no llegué a él, porque 
es de esas personas
que te hacen no dormir
y jamás se enteran de ese insomnio tan dulce, tan utópico, tan absurdo que te han provocado.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Whitenight

En el bullicio de la adolescencia estas noches de insomnio y soledad eran una bendición para mis esbozos de palabras, que entre bostezos hacían de un problema una pequeña distracción nocturna. Fueron especiales porque eran únicas, no se repetían una tras otra, no empeoraron sino que en el ocaso de la madrugada resucitaba la alegría. Resultaban inspiradoras al igual que ahora resultan asfixiantes y difusas porque tú me querías, porque yo te quería, porque merecía la pena pedir disculpar y regalar perdones. Porque el amor era incongruente pero mutuo, porque creía en ti.

martes, 3 de septiembre de 2013

Quisiera pensar que lo que pasaba es que el encuentro fue en el tiempo equivocado, que si en otra época nos hubiéramos cruzado hubiéramos sido un calco al hombre y la mujer con la cabeza llena de nubes. Sin embargo, qué loca esta idea mía, mira cómo hemos cambiado, cómo nos miramos con la curiosidad con la que lo hacen dos extraños interesados mutuamente.

sábado, 3 de agosto de 2013

My hometown.

Este es tu pueblo, o tu ciudad. De una forma u otra siempre hay algo de felicidad al volver, aunque cada día se vuelva más y más nimio ese sentimiento. Mira, echa un vistazo, sigue siendo el hogar.


martes, 30 de julio de 2013

Has vuelto como siempre, amor.

  No vamos a engañarnos, amor. Siempre has sido lo primero en mi vida, lo que sin moverse me daba todo. Me has dado celos, rabietas, desesperaciones y melancolías furibundas, me has dado; qué decir: la vida. Una vida construida alrededor de tus grandezas y unos sueños edificados en los suburbios más humildes de las ilusiones de otros. Amor, qué cantarte que no te haya sido ya cantado, cómo lograr un minuto de tu atención. Como una enamorada más, soy tuya como nunca de nadie, eternamente porque contigo sí se puede creer en los siempres, sin decepciones y a la vez con tanto miedo al estrepitoso final de la creatividad, maldita ella, que suele volver, pero con qué miedo se la espera durante meses sin que se digne a surgir. Cuántas noches de Rue Morgue compartiendo versos, reflexiones y desencantos. Cuántos consuelos de realismo mágico. Cuánta vida, cuánta ficción. Cuántos años y qué confianza en que la pasión no va a acabarse, querida, queridísima Literatura.


domingo, 7 de julio de 2013

Empty space.

El mundo sigue ardiendo, nadie viene a recomponerlo, a devolverle su alegría natural. Ahora sólo se quema a través de mi alma.

lunes, 27 de mayo de 2013

Qué lástima que yo no tenga una patria.

Qué lástima que yo no tenga ese don poético tuyo, León Felipe. 
Qué lástima que no se te considere tanto como debiera. 
Qué alegría que no tuvieras una casa, que vieras pasar la vida a través de los cristales, que compusieras este poema.

viernes, 24 de mayo de 2013

Ahora que acaba el curso, que la filología me está enseñando...

Dicen que una fiera malherida es más poderosa que una sana debido a la rabia que la atraviesa. Se me ocurre empezar con esto porque así me siento hoy: dolida y enrabietada con el panorama ppolítico de esta España cada día más vieja, tahúr, zaragatera y triste. Sin embargo, hoy más que nunca tengo ganas de embarcarme en la aventura de la docencia. Ante estas nuevas leyes desoladoras que quieren imponer quisiera ser profesora para contar en clase a los jóvenes que Dios murió, que el autor murió y que la vida no es más que una red compleja de polisistemas compitiendo ferozmente por el poder. Quiero ser profesora para hacerles reflexionar sobre cómo sin ser conscientes los viejos prejuicios machistas y racistas siguen dominándolo todo y cómo la Iglesia buena, austera y terriblemente perspicaz aunque terriblemente desfasada y degradante a su vez,  domina un gran sector de la educación que debería ser pública. Quiero ser profesora para sugerir que se lea a Baroja y a Unamuno, José Hierro, a Ángel Gónzalez, a Alberti y a Gil de Biedma, pero también para invitar a escribir los versos que salgan de las almas en formación. Para hacer concursos de greguerías y enseñar a jugar con las palabras y para escuchar en clase composiciones cantadas por Serrat. También para explicar a quién le interese cómo el discurso nos delata y cómo hacer que este nos deje en buen lugar. Para plantear cuestiones como qué sería de un matemático o un físico si no tuviera un lenguaje más allá del numérico con el que comunicarse. O sobre cómo sería el mundo si un tal Gutenberg no hubiera inventado algo llamado imprenta. En resumen y evitando ponerme pesada y sentimental, quiero aventurarme a trabajar con cuerpos llenos de esperanza para al menos morir con la certeza de que intenté hacer algo para que esta miseria moral no se repita en las futuras generaciones.

miércoles, 22 de mayo de 2013

 A esta hora, este preciso día, con estos ojos a través de los cristales de unas gafas cansadas y con unas palabras sonámbulas declaro mi envidia a todas esas almas artistas y sonrientes. A los que no se han dejado aplastar por la tradición posterior, a los que agarran los pinceles con fuerza y a los que besan sus propias palabras. Os envidio a vosotros, que sois capaces de ignorar la realidad opresora y de seguir a vuestro finísimo hilo de Ariadna. 

sábado, 18 de mayo de 2013

Amada imaginación, lo que más amo de ti es que jamás perdonas.

Entonces llegó Breton e hizo la luz:
"No será el miedo a la locura lo que nos obligue a bajar la bandera de la imaginación".

martes, 14 de mayo de 2013

"Somos el tiempo que nos queda"

Somos el tiempo que nos falta, ese que nos asfixia al acabar el día (o la noche) el que ha marchado y pelea, Bonald, con el que nos queda. El tiempo que nos falta cuando sentimos la soledad en las carnes y el frío asfixiante fuera. Esos días que abrazamos sin manos ni fuerzas, sólo con la nostalgia desgastada del que teme el porvenir pese a entender que es este más que lo ya llegado. Somos las palabras escuchadas, las críticas recibidas y los labios pesados. Somos las peleas con gritos exuberantes, somos el valor perdido y las mentiras confiadas. Sin embargo, somos también las ilusiones venideras, el amor aún no finalizado, las vidas no entregadas todavía, los dedos que se entrecruzarán, los conocimientos deseados y las sensibilidades insospechadas y las vistas ignoradas y las personalidades ocultas, y el seríamos y el seremos...

Even though our paths will get separated after 83 year.

Vamos a escribir hoy por ti y por la eterna paciencia. Por las sonrisas ante las desesperaciones pasajeras y por las veces mutuas en las que nos hacemos poner los píes en la tierra, que a veces no es algo atroz, sino una manera de sentirnos más completos. Vamos a escribir que la distancia en este caso no separa aunque a veces enfade y desespere y que aunque no soy amiga de los siempre, el tiempo parece estar de nuestra parte. No debería quejarme por mi suerte, hoy y desde hace algunos años te tengo a ti, amigo.

jueves, 9 de mayo de 2013

Si tuviera el valor y la oportunidad de decirte unas palabras que quedaran en ti como broche final de esta nada, serían "sé feliz", las mismas que te habría dicho hace unos años. Quizás no haya cambiado tanto como temía, quizás el beis aunque mate y raído siga algo vivo al fin y al cabo.

Wert-edero de país el nuestro.

 Nos van a robar la filosofía y a meternos como un embudo la química, la física y las matemáticas. Sin tener nada contra ellas, he de gritar que no son más importantes que la filosofía y que esta es, la base de nuestra humanidad, o de lo poco que queda de ella. A esas cabezas deformadas con PPrejuicios no les interesa que un estudiante de quince años sepa quién fue Marx o Nietzsche y aún menos que conozcan a la osada Simone de Beauvoir o a los postmodernistas franceses. Es más fácil adoctrinar a una mente si piensa en aprender leyes de memoria y constituciones que a día de hoy no nos han llevado a ninguna parte que si se dedica a leer qué teorizaron sobre la educación unas personas llamadas Foucault o Said. 

 Nos vemos en un sistema que apoya por encima de todo las ciencias de la salud porque "hay que salvar el cuerpo del hombre", ¿y quién salva su  alma? ¿Quién defenderá el valor de la mujer en esta sociedad imbécil si a nadie le cuentan quien fue Virginia Woolf? ¿Quién defenderá los derechos civiles de cualquier ciudadano sea cual sea su origen si nos imponen una educación privatizada y una sanidad solo apta para los acomodados? España, vas a conseguir echarme. Y no soy yo lo grave, que al fin y al cabo, no es mi mente una brillante que vayas a perder. Pero echarás conmigo a más gente como ese Goya y ese Machado que murieron en Francia, como ese Salinas y ese León Felipe que fueron más queridos en otras patrias que en la suya propia. Esta  vez no se trata de salvarse, ni siquiera de gritar, se trata de que pensemos. De que cada mujer y cada hombre de este país reflexione si lo que quiere para su hijo es un futuro basado en la producción o uno que ofrezca la libertad de escoger si uno desea ser ingeniero, médico, pintor o bohemio. 

 Tenemos el derecho a decidir si queremos descubrir los misterios del universo o los del hombre. Como la primera opción ya está de sobra defendida hoy me pongo de la parte del hombre, de la parte de los que deseamos un cambio y no un retroceso, de los que vamos a clase y salimos con ideas turbadoras de ellas, de los que hoy estamos llorando.

sábado, 4 de mayo de 2013

M.G.

Nunca  miren a los ojos del pasado, los recuerdos no vuelven hermosos como nos parecían sino grotescos y deformados. No le echen un pulso a la memoria en los días en los que los vendedores de espejos hacen buenos negocios en la calle. Y no observen tampoco cómo marcha el futuro con sinuoso desdén. Miren al presente y asúmanlo, pues ni lo sucedido ni lo prometido nos acompaña hoy. Queda esta noche una triste valla de publicidad bajo una noche torpemente estrellada.

domingo, 28 de abril de 2013

El día que lloró.

La habitación olía como si nadie hubiera reído allí desde hacía años, era del color del café que queda en la taza porque se ha enfriado. El diablo estaba llorando en el centro de ella, de pie y con los brazos cruzados, enfadado con él mismo por no haber cumplido la promesa infernal de no caer a emociones humanas. Sin embargo, no dejaba de ser irónico que el primer sentimiento humanizado que experimentaba en su vida fuera precisamente por no sentir más que odio, rencores, por no decir más que ironías y sarcasmos, por no dejarse querer por aquellos ojos rebeldes que juraban sumisión. Lloraba porque le parecía perder la vida al no experimentar nada más allá de esa neutralidad, al no expresar con sus facciones algo más que una sonrisa siempre impasible, hermosa, doliente. Temía aceptar que era preferible llorar por la pérdida de algún valor querido que hacerlo por la incomprensión hacia la tragedia del que sufre. ¿No era la soledad otra abstracción que no debería haber experimentado nunca? ¿Por qué entonces se sentía tan solo sin las súplicas de amor de Marina? Nunca la amó y a pesar de ello la echaba de menos. Quizás fuera la certeza ser sospecharse necesario para alguien, ahora que la mujer no estaba, que no había nada que prohibir ni que controlar, ahora que la había visto ser feliz tras el amor cuando él solo alcanzaba a suspirar de placer, que había oído sus chillos de desesperación ante su sereno semblante, que había saboreado sus heridas con calma, ahora que se sentía inerte, muerto y débil pese a ser él quien era... Ahora lloraba. Ahora, como si nada aparece en sus labios una tierna sonrisa, al comprender que son estas lágrimas el comienzo de su transformación en hombre. 

jueves, 11 de abril de 2013

P y G.

Había deseado crear una obra que reinventase el mito de Pigmalión, ese viejo escultor que se enamoró del mármol. Lo deseo con tanta fuerza y pensó tanto en ello que no logró entender por qué un día la idea desapareció. Desapareció como había desaparecido su amor por un viejo amante y sospechó que quizás como el sentimental Pigmalión se había enamorado de su obra... pero a diferencia de este, ella lo había hecho antes de crearla. Era ilógico haber amado y no haber podido disfrutar ni siquiera el final del cariño, y haber amado una idea, una idea que en algún momento iba a ser materializada y que sin embargo, había quedado arrinconada y marchita como todos los besos que nunca había compartido con el hombre sin rostro que parecía entenderla. La visualización de algo que muere sin haber nacido le parecía insoportable, tan amarga que su alma se negaba a aceptar como real. ¿Sería posible revivir el amor? Escogió algunos restos de imaginación, los colocó ordenados en un papel y comenzó a escribir: "Había deseado crear una obra que reinventase el mito de Pigmalión y como los amores si son verdaderos siempre guardan esa magia que tiene la escultura de la historia al convertirse en mujer, decidí yo no abandonar mi boceto creativo y unir aquí unas frases con otras para intentar construir una escultura de palabras.

sábado, 30 de marzo de 2013

Ignorancia infantil

Dudo si el mejor psiquiatra del mundo hubiera descubierto qué motivo impulsaba los deseos de aquella mujer para pasar los días allí de aquella manera. ¿Cuánto tiempo hace que no me columpio en algún parque? Me asusta responderme a esa pregunta pues supongo que años. He crecido y no me arrepiento, al menos no demasiado; sin embargo, al pasar cada día por ese terreno en el que se levantan construcciones infantiles me visitan dudas sobre si tal vez, la ignorancia más extrema sea la guardiana de la llave de la felicidad. Intuyó que esa mujer me supera bastante en edad y sin embargo, no tengo dudas de que ella no ha crecido, ella continúa columpiándose allí como si los días no se sucedieran para ella, como si no sintiera la prisa asfixiante de la vida llamándola. La mujer no entiende de literatura, supongo que si le enseñara un ejemplar del Ulises me miraría perpleja y lo apartaría con desgana, ¿quién necesita a Joyce para ser feliz? Nosotros, que no entendemos la vida y nos refugiamos en obras que desautomaticen nuestra rutina. Ella no necesita buscar libertad en el arte porque la encuentra allí en ese parque, ajena a la certeza de que el resto del mundo la llama loca y siente lástima por ella. Quién sabe si no sentirá, desde su columpio, ella lástima por nosotros, que nos preocupamos por saber para encontrar un trabajo que nos de dinero, y por tener dicho dinero para obtener bienes de usar y tirar que quedan amontonados y olvidados en poco tiempo. No podría aventurarme a averiguar qué piensa, solo a sentir lo que pienso yo. Cuántos enfermos habrá que sin ser conscientes de su desdicha piensen que los desdichados somos nosotros: los ocupados occidentales que van de un sitio a otro sin saber por qué camino y se asustan al descubrir que no han curado sus deseos infantiles... Cuántos estaremos enfermos aún sin saberlo, cuántas como ella se balancearan en columpios de provincia ajenas a los cuchicheos de almas que se columpian entre absurdas telarañas de convencionalismos...

viernes, 29 de marzo de 2013

Qué bien.

 Qué bien encontrarnos y qué bien sentirme tan contenta que no salgan las palabras, qué bien que quieras jugar a que el tiempo no pasa y que las horas no son más que un pretexto para tenernos controlados. Qué bien volver a creer en la libertad de entregarse a otro cuerpo y en la felicidad que hace bailar a las almas y deja a los cuerpos mirarse inmóviles. Qué bien que exista diferencia, que queden travesuras y regalos. Qué bien que seas tú, qué bien que sea yo.

jueves, 14 de marzo de 2013

Filantropía argumentada.

 Dicen los semiólogos que hemos creado un sistema formado por textos y reglas combinatorias que se llama Literatura. Parece ser que los textos son extrañantes, que lo único que utilizan los buenos literatos son signos opacos y que si la lectura no nos aporta un nuevo punto de vista no es válida, no es literatura, es otra cosa, quizás mero entretenimiento para aburridos y desdichados. No será tan dañino el hombre si al azar reunió significantes que representaran realidades, los ordenó arbitrariamente hasta crear la Gramática para más adelante dibujarla e inventar la Escritura y después, con ella, se dedicó a escribir guiones de obras continuamente vigentes, terriblemente engañosas y terriblemente cercanas al mundo,  que dan a los días luz o sombra según prefiramos y nos acercan a sensaciones que solos quizás nunca hubiésemos descubierto. Gracias, palabras.


jueves, 7 de marzo de 2013

Old and beloved friend:

Los sentimientos, como todo lo relativo a la condición humana, se apagan y agotan con la facilidad con la que las rosas se secan y las sonrisas se desvanecen. No sabía cómo asumir que los viejos amigos ya no eran más que recuerdos y que cuando por la noche soñaba que los encontraba era porque su subconsciente la prevenía por si algún día así era de verdad. Alguna vez te había asegurado que aunque os vierais muchos años después os seguiríais conociendo como lo habíais hecho en la adolescencia. Tú respondiste que aquellas palabras no eran más que una utopía literaria, ella no te creyó, nunca te creía cuando tus palabras contradecían la cara más amable de los universales humanos. 

'Viejos amigos que se despiden con silencios' escribía en su diario con la mente desvelada al pensar en esos nombres que ya no se pronunciaban con alegría y admiración sino con parsimonia y a veces algo de recelo proveniente de saber que el cariño se agota y la vida sigue sin prisas, las nubes pasan tranquilas sobre lugares compartidos y las sonrisas vuelven a provocarse pero esta vez en compañía de otros. 

'Viejo amigo, ¿a dónde te diriges?' anotó en un sobre sin sello ni contenido. Sabía que era natural que en el devenir del mundo las personas caminaran sobre sus personalidades y las cambiaran continuamente, en parte no podía culpar a quien ya no la quería pues había hecho ella lo mismo. No la reconocerías ahora si mantuvierais una conversación, parece ser más fría de lo que antes era, menos romántica y un poco más valiente o quizás más cobarde, supongo que todo depende del concepto de coraje que tengas. Es consciente de ello, y aunque a menudo trata de comportarse como si los años no hubieran pasado y las obras leídas y las charlas escuchadas, y el dolor causado y el dolor recibido no hubieran traspasado su alma,  conoce un poco a las personas y asume que la ingenuidad no va a volver a decorar su camino.

'Viejo amigo, ¿por qué dejamos de querernos?' teclea en una conversación virtual que nunca se entablará. Sabes que es orgullosa y que sin embargo, no tiene miedo a sentirse humillada o rechazada. Mira serena a la calle con la que su ventana había hecho un pacto y averigua que si los volviera a ver y el destino quisiera verla llorar sería por el recuerdo de la felicidad pasada más que por la alegría de reencontrarse contigo, o con él, o con ella. '

'Viejos amigos que ya no me leéis, que ya no me pensáis, que no miráis a un futuro en el que mi ayuda sirva para la más absurda nimiedad' escribo en el papel, ya me conoces, siempre creí en la persistencia de la memoria frente al olvido, viejo amigo.


viernes, 1 de marzo de 2013

Borges.

"Yo que tantos hombres he sido, no he sido nunca
aquel en cuyo abrazo desfallecía Matilde Urbach"

sábado, 23 de febrero de 2013

Dulces noches.

  Dijiste que uno dejaba de llorar cuando ya ha llorado demasiado, ¿qué pasa si no deseo dejar de hacerlo? Devuélveme mis lágrimas pues era lo único que me quedaba de humanidad después de que las palabras huyeran de mí. Devuélvemelas porque con ellas sentía que aún quedaba en mi alma algo por lo que pelear y sufrir, porque en ellas se iba mi esperanza y en las carcajadas manchadas de penas tras ellas esa misma esperanza volvía. No quiero dejar de llorar, no quiero ser frívola y solo reír ante la eterna incertidumbre de la vida humana. Necesito emocionarme y gritar con rabia, sentir que el mundo es hostil en mis pupilas y no solo en mi consciencia. Yo quiero emociones desbocadas, sonrisas que solo sean visibles en pómulos sonrojados, desvelarme de madrugada y maldecir las noches, tener la inocencia característica del que nunca amó ni fue amado.
Love, where does it come from?

martes, 5 de febrero de 2013

And accept it that soon you'll be drenched to the bone.

  Con la elegancia con la que las mejores damas huyen, se marchó la esperanza. La vida no era ya para nosotros un lugar en el que los jóvenes perseguían sueños, sino una lucha continúa por ser algo que ni siquiera deseábamos de verdad. Alguien vino y nos robó las palabras y las fuerzas, y ese alguien pudimos ser nosotros mismos, cansados de pelear en balde contra un determinismo que parecía aplastarnos cada día con más fuerza y menos tacto. Estudiábamos aquello que siempre quisimos y sin embargo, qué insulso sabía, qué poco gratificante. Amábamos a lo que nos tocaba amar, a cuerpos y almas que prometían ser eternos durante los meses que pasearan por nuestra vida. Los tiempos estaban cambiando, la música no nos hacía bailar ni cantar sino escribir o tumbarnos y llorar a una almohada tantas veces gastada para el cariño que no guardaba ya nada de especial. La amistad nos parecía una función biológica más, al igual que la familia y la propia realización personal. Otros vinieron a hacernos sombra sin preguntar, a apoderarse del terreno que una vez ocupamos con nuestras ilusiones. El mejor domina a los mediocres gritó la sociedad que nos asfixiaba con su incultura de masas y su corrupción de almas y cuerpos. Paseábamos entre personas putrefactas por el dinero y las ideologías mal argumentadas. No teníamos nada, me pregunto siquiera si nos teníamos el uno al otro, si aún quedaba algo de humanidad cada vez que de madrugada dormíamos juntos refugiándonos del frío abrasador de la ciudad. Los tiempos estaban cambiando, sí. Sin embargo, cuando me abrazabas y susurrabas 'te quiero' parecía que el mundo seguía como en esos años en los que tú y yo corríamos riendo sin preocuparnos de nada por las avenidas que amanecían por primavera. Se me antojaba en esos minutos que quizás, qué locos éramos, los tiempos no estuvieran cambiando para nuestro intercambio de miradas siempre vivo, leal, chispeante, infantil.

lunes, 28 de enero de 2013

"Miseria o la felicidad más grande"

 Desde una retrospectiva algo exagerada pudiera llegarse a pensar que no hay vida sin drama, que el mundo tal y como lo conocemos no existiría sin las lágrimas menos deseadas cuando la rutina parece sonreír. La tragedia es condición humana como lo es lo hilarante, el pathos  no es un elemento únicamente helenístico o barroco, sino que se encuentra implícito en todas las almas con tensión vital suficiente como para ser humanas. Desconfiaría del que dice que amó algo que no le causo daño alguno, que entregó toda su esperanza a algo o alguien que jamás lo contrarió. Nos atrae lo trágico, los sentimientos inexplicables, los amores imposibles, las lágrimas confundidas por ilusiones fugaces y los cuerpos misteriosos de miradas impenetrables. Nos quejamos del dolor pero tal vez lo necesitemos para sentir la mucha o poca humanidad que nos queda. Sin él no seríamos más que lienzos en blanco, pues el sufrimiento los raya y pinta con fuerza, como líneas de abstracción lírica que ordenan consciencias y construyen personalidades. El dolor enseña a vivir, nos bendice como los obispos a las iglesias; decía Luis Rosales. Por la desesperación supimos de la felicidad, por la alegría supimos del sufrimiento y con esta afirmación la ironía del universo parece incluso hacer daño. ¿Qué sería de mí o de ti si los años hubieran pasado por nosotros como meses de colores?,¿si nadie hubiera contribuido a rompernos el corazón? No seríamos más que esculturas hieráticas con vida, personas satisfechas de esas que tanto pavor me producen, no podríamos entender por qué Anna se arroja a la vía del tren o por qué Larra al pensar el mundo como un espejismo sinsentido decidió abandonarlo. Nos quejamos demasiado del drama, y sin embargo ¿hay algo más personal, más único y que nos haga sentir más reales que el 'adiós' doloroso después de noches risueñas con amores eternos?

sábado, 5 de enero de 2013

Con café.

 ¿En qué momento de mi vida decidí que prefería ser observadora a observada? No puedo recordarlo y eso es quizás lo peor de todo, pues posiblemente se tratase de un proceso de degradación del que una ni siquiera puede ser consciente. Tan triste como escribir en primera persona una realidad, o como no saber imaginar más allá de lo que se ve tras los cristales de la patria nuestra. Dejar de ser un sueño por volverse parte prescindible del sueño de otros. ¿Y dónde está el amor? ¿No será quizás un sentimiento que le teme más que a nada a la soledad y busca ansioso cuerpos en los que refugiarse para no morir en cada noche estrellada? Parece que cuanto más sufre uno por él, menos sabe y más defraudado y enfurruñado con él se siente. Si es tan común como cuentan los escritores y muestran los directores de cine, ¿entonces por qué nos sorprenden tanto sus novelas y sus películas? ¿y si es tan común no pasaría a ser poco valorado, feo, rutinario? No, no puede ser común y por eso no puede ser vivido por todos los que dicen conocerlo. Quizás sea otro de los grandes postulados humanos para no sentirnos la ínfima parte del universo que en realidad somos, quizás nos reunamos con otros para hacernos creer que para alguien sí somos importantes y somos no una gran parte del mundo, sino el mundo entero. El amor parece egoísta, egoísta y hermoso a la vez, irreal si se teoriza y terrenal cuando se practica. ¡Una podría enloquecer si se dedicara a estudiar el amor! ¿En qué momento decidí escribir sobre esto? ¿En qué momento se murieron las palabras? ¿Cuándo te aclararás, amor? Creo que tengo la respuesta, no se puede pensar en el amor porque no es más que contracción, es una antítesis de esas que tanto me gustan como enfrentar las flores a la nieve o el beso de un niño a un anciano. No vivo sin contradicción, no vivo sin amor.

Este presente es el pasado que en un futuro se nos antojará mejor.

  Pasando páginas y charlando sobre las maravillas impresas que en ellas había, grandes obras maestras bien capturadas que lograban captar la atención del que pasara las yemas de los dedos por las hojas del grueso libro. Explicando de qué estilo y de qué país provenía cada creación y en silencio observando el brillo de la mirada de unos ojos que adoran lo que ven, sintiendo un alma que no halla mejor vida que la que vive. Envidiaba en cierto sentido el coraje que envolvía cada palabra y sin embargo le apenaba no entender la esperanza que estas connotaban. Amando unos pensamientos que se escapaban de su entender y que no entendían lo que deseaban. Soñaban sueños reales y se preguntaba él, y se preguntaban ambos qué quería decir exactamente cuando una rosa se cuela entre las pesadillas y un rostro despreciado entre las noches más dulces. 
  Recordando aquello de que todo tiempo pasado fue mejor y sonriendo sin gracia. Tratando de adivinar qué pasaba por su cabeza cuando leía aquel libro de Arte enorme, buscándolo de nuevo, abriéndolo esta vez sin compañía. Disfrutando la mitad, pues las victorias y las ilusiones, es por todos sabido, que saben mejor si son compartidas.

Any fool can see that it's nothing new, I need you.