Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Para él

Me gusta porque  
no sabe nada de mí y
aun así trata de sonreír
a mi locura más primaria
a mis frases 
incoherentes y simpáticas
y porque no conoce mi
gusto por escribir ni
mis manías, ni nada,
porque nunca va a hacerlo,
ni a leerme, ni a besarme,
ni yo a encontrarlo aunque 
nos conozcamos, poco, como
sombras miedosas, como...
un amor platónico más
que permanece sereno,
pese a saber mejor que nadie
que el ser humano no,
no, no, no tiene remedio,
porque no llegué a él, porque 
es de esas personas
que te hacen no dormir
y jamás se enteran de ese insomnio tan dulce, tan utópico, tan absurdo que te han provocado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario