lunes, 24 de diciembre de 2012
Sillón C.
domingo, 23 de diciembre de 2012
Sin contradicción no vivo.
sábado, 15 de diciembre de 2012
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Los domingos te solías jurar que cambiarías de vida.
domingo, 2 de diciembre de 2012
Galarina.
domingo, 18 de noviembre de 2012
Por verte sonreír.
jueves, 15 de noviembre de 2012
La delgada linea roja.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Días beige.
I wanna lay you down in a bed of roses.
viernes, 9 de noviembre de 2012
Pequeño, peludo y suave.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Pigmalión y Galatea.
viernes, 20 de julio de 2012
Esto es amor, quien lo probó, lo sabe.
martes, 17 de julio de 2012
Tarín, tará.
Vuelvo a pensar que la felicidad no es más que una actitud, una manera de ver la suerte, una corriente más del vitalismo, la cual normalmente dosificamos en minutos u horas, según la ocasión. Quizás haya perdido mi facultad para que las frases bailen entre ellas, pero ¡ay! no pienso en abandonar ahora, justo cuando los años me parecen más ligeros y las risas llegan fáciles. Voy a continuar bailando vestida de rojo y con los ojos brillantes, te invito.
Seré tu horizonte.
La linea que separa los dos azules del mar y el cielo me intriga especialmente. Me pregunto cuál será su color. He cedido y acepto que cuando llegas hasta ella no haya nada más que mar allí, sin embargo, imagino que alguien pudiera andar por el mar, corriera mucho,con el alma inquieta en los pies,y se posara sobre ella para ver un amanecer. El horizonte es lo más cercano que encuentro al Fin del mundo. Se me ocurre que quizás, si un hombre se pusiera de pie sobre la linea que une agua y nubes y mirase hacia la dirección en la que me encuentro, mi figura sería su horizonte. Yo sería su inalcanzable, él sería el mío. ¿Puede una persona ser inalcanzable? No lo creo, podriamos andar ambos hacia el otro y encontrarnos en un punto medio,en un horizonte acortado...
lunes, 16 de julio de 2012
jueves, 5 de julio de 2012
Everybody need someone to adore.
Hace demasiado tiempo que no dejo que las palabras nazcan desordenadas y fugaces. Voy a intentarlo, aunque solo sea para sentirme tranquila conmigo y vencer mi reciente miedo a no ser nunca jamás una escritora. Siempre hablo de mí, si algún día logro ser novelista,sin duda deberé añadir infinitud de hechos biográficos con los que algún lector inquieto se identificará.
Ahora pensaba en lo importante que es tener a alguien que te adore, no que te quiera. Adorar es una acción más pura, más real. Adoramos cuando admiramos las carácterísticas del otro hasta el punto de desearlas, cuando sentimos una fascinación procedente de las imperfecciones más recónditas del otro. Adorar como lo hacían los caballeros del amor cortés sin renunciar a la excitación que supone su cuerpo. Adorar con sentidos y razón. Inconsciente y enamorado, loco, enemigo, sincero, sensato, confundido, apasionado.
sábado, 23 de junio de 2012
A pasado tanto tiempo desde que no te escribo que creo que he olvidado como hacerlo. Yo solia narrarte historias de amor imposible, de odios y pasiones, de otros con nuestro carácter e historia pero con los nombres cambiados. He vuelto a poner esas canciones que solían hacerte aparecer incorpóreo en cualquier lugar en el que me encontrase, sin embargo,ya no me hacen llorar, no son más que notas que se mezclan con letras hermosas. Fue el amor el causante de mi inspiración irracional durante la noche. No sé escribirte porque no te quiero, y lo malo es, que no sé si eso es lo mejor.
martes, 19 de junio de 2012
Tú.
domingo, 17 de junio de 2012
Coge hoy mismo las rosas que te ofrece la vida.
sábado, 2 de junio de 2012
Nos pertenecemos unos a otros.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Acuérdate de mí cuando me olvides.
lunes, 28 de mayo de 2012
Clic.
jueves, 24 de mayo de 2012
Si dudas puedes quedarte.
martes, 22 de mayo de 2012
¿Cómo despiertas, desconocido?
sábado, 19 de mayo de 2012
Chucuchú.
domingo, 13 de mayo de 2012
Enfermo de miedo.
jueves, 10 de mayo de 2012
Pasa el tiempo entre sonrisas.
domingo, 6 de mayo de 2012
Vitalismo.
lunes, 30 de abril de 2012
Querido hombre sin voz, ni rostro, sin patria, sin amores.
Plasmar el instante, captar la luz.
Bajo los primeros bostezos del sol, el artista colocaba minuciosamente toldos y demás útiles para proteger al lienzo que estaba a punto de comenzar. La playa reposaba tranquila tras el movimiento imparable de las olas durante la madrugada. Antes de comenzar a mezclar colores, el pintor se adelantó unos pasos a donde tenía situado su particular taller y respiró el aroma salado, el olor a vida que aquella playa le suscitaba. Miró a los niñas introducirse lentamente en el mar, miedosas al frío del agua por la mañana. Le gustaba ver como unos instantes sucedían a otros sin reposar, la vida iba pasando ante esa arena fina, y esos chiquillos que se aliaban con el viento para bailar con él. Echó un último vistazo y volvió con sus óleos, el momento era idóneo. Los niños ajenos al estudio de cómo la luz incidía en ellos, correteaban de un sitio a otro, hasta que de vez en cuando Joaquín les pedía unos minutos de quietud para retocar detalles. La mañana transcurría entre blancos, azules y ocres, entre risas y chillos infantiles, y la mirada amable de un pintor vitalista, deseoso de reflejar la grandiosidad de lo sencillo que lo rodeaba. La jovialidad de los pequeños parecía no marcharse nunca, a veces acudían curiosos a investigar cómo se veían dibujados en un lienzo, las niñas se imaginaban pequeñas estrellas, los niños reían de forma ruidosa y se enorgullecían de su reflejo pintado. Cuando la luz se acababa, o cambiaba de tonalidad, significaba para el pintor que era la hora de volver a casa, de recoger los pinceles y llegar al hogar para disfrutar de la compañía de su querida Clotilde. No sin antes, cuando nadie lo observaba, correr hasta la orilla y chapotear unos minutos, recreando sus propias pinturas, viviendo la esencia de su profesión, disfrutando de la fugacidad del instante que acababa de plasmar para la emoción de futuras generaciones.
viernes, 27 de abril de 2012
jueves, 26 de abril de 2012
En un puro afán de incertidumbre, de mentira.
domingo, 22 de abril de 2012
''Aunque seas de oro, vivirás en una jaula.''
viernes, 13 de abril de 2012
Un día te llevaré.
miércoles, 11 de abril de 2012
Ensanchar los límites de nuestra ignorancia.
Igualmente criticables son los de mi ''lado'', quizás si cabe aún más; pues un elevado tanto por ciento escoge letras para huir de las matemáticas. ¡Ah! ¿Para qué las necesitan ellos si existe una maquinita mágica llamada calculadora, que además; qué lujazo; viene incorporada en nuestros amados móviles? Creen quizás que dicha ciencia se reduce a sumar si te han devuelto bien el cambio. ¿A quién le interesan las conjeturas, los números irracionales, la perfección formal que en ellas se esconde? A nadie, a un matemático si acaso, ''¡yo soy de letras, no me preguntes de eso!'', y con esta frase se pone punto y final a los problemas que otros presentan.
Olvido comentar, vaya despiste, a los artistas. Artistas somos todos, es lo que se me ocurre decir ante el panorama que se presenta ante mis ojos, que se describe con la sospecha popular de que una idea superficial basta para convertirse en un genio o una fotografía tomada con una cámara muy cara es suficiente para denominarse artista. De este joven grupo de creadores ¿cuántos conocen a los escultores de la Atenas de Pericles?, ¿cuantos escritores que desafinan ante el amor han leído a Salinas? ¿cuántos pasan horas, días, semanas, sin descanso estudiando su propia obra?
Admitámoslo, estamos en una fuerte decadencia y no económica, o social; que sin lugar a dudas también; sino humana. Vivimos en un periodo en el que solo tiene valor lo práctico, aquello que es útil de inmediato, lo que nos permita ascender en lo nuestro lo más rápidamente posible, y si evitamos el esfuerzo... mejor, gracias. Estamos sacrificando, banalizando aquello que nos hacia únicos: la imaginación, la esperanza, el amor, y con ellos la poesía, la escultura, la música... Dice acertadamente Unamuno, que no somos especiales por nuestra razón, sino por nuestros sentimientos, quizás lo seamos por una mezcla de ambos; por ese afán característico de conocer el porqué y el cómo, por la curiosidad implícita en nuestra consciencia y las pasiones incontroladas de nuestro inconsciente. Quizás esta burda separación entre ciencias y humanidades, pese a especializarnos más en un tema, no hace más que ensanchar los límites de nuestra ignorancia.



























