Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

domingo, 1 de abril de 2012

Me los hizo Ronsard cuando yo era más bella.

Con la cara comida por arrugas, la piel llena de manchas, una marea blanca por cabello, la sonrisa torcida, los pendientes caídos, el cuello encogido, el pecho axfisiado, el lunar del ombligo borrado por el tiempo, la rosa marchita, las caderas sin forma, las rodillas marcadas por la flaqueza... Con los labios aun dispuestos para besar y un "te quiero" pronunciado en el último suspiro.

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