Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

lunes, 30 de abril de 2012

Querido hombre sin voz, ni rostro, sin patria, sin amores.

"Nos quisimos, como cada noche al mes en las que las palabras sobraban y el cariño se hacía lo suficientemente poderoso para poder llenarlo todo. Nos asfixiamos, casi casi nos extinguimos, y nos sentimos morir tranquilos, juntos y eternos. Después llegaron los meses fríos y cambiamos, y aquellas suplicas de silencio al amanecer se difuminaron con los paisajes dorados del verano. No volvimos a vernos, ni a escucharnos, no me ahogaste, no te absorbí, no nos echamos de menos... y sin embargo, me quedé sin tus silencios, los ruidos me agobian ahora, incluso en soledad. Ven a hacerme compañía un momento  mientras aspiro tus  gritos callados."
-En silencio por favor, cuidando la tranquilidad del ambiente pero agitando el espíritu. Ven y haz que no pueda oírte, apaga la luz, quiéreme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario