Corría muy deprisa, como si nunca antes lo hubiera hecho, y estuviera gastando en ese momento todas sus reservas de energía acumuladas en los últimos diez años. Desnuda, sin ideas tras las cuales esconderse, ni secretos que poder guardar o personas a las que agarrarse cuando la fortuna la hiciera tropezar contra la calzada. Inmersa en nada, dispersa absolutamente de todo, no eran días favorables para los románticos. Las ilusiones quedaban lejos ya del camino por el que ahora escapaba de lo que pudo haber sido una realidad encantadora. Se limpiaba las lágrimas con los restos de la camiseta que hacía unas horas había rasgado con desesperanza, el maquillaje que un día la hizo parecer princesa, caía por sus pómulos mustio, dándole un aspecto tristemente desdeñoso. Los pestañas humedecían, obedientes al corazón, los cabellos delanteros que la sumían un poco mas en la masa indistinguible de almas sin alma. Cada anuncio original, aunque vació de emoción, arrancaba una parte de un carácter a ratos optimista. Las bocanadas de aire le parecían cada segundo mas pesadas y difíciles de aspirar e inspirar, las piernas no le respondían y se movían guiadas por un nervio que nunca estudié. Cansada la pasión, hinchados los párpados por el lacrimoso espectáculo, rota la razón feliz, muerto el amor, cayó luchando sin resistencia contra el mundo que ante ella se consumía. ''Pero si quieres amor, aunque todo se derrumbe, nosotros tenemos la posibilidad de volver a construir nuestro mundo tantas veces como queramos, y si estás melancólica te invito a cenar y despierto acariciando tu aliento a la hora del cariño, y si estás contenta te hago feliz, y si eres feliz me lleno con esa felicidad tuya y te compro lo que me pidas y te doy a Luna y la vida que tú anheles tener'' Entonces, comienza a recomponerse, aunque sea lentamente, y coge su mano, enreda sus enredos, lía su vida y comparte lo que le queda, que no es mucho y sin embargo mas de lo que él necesitaría, y, y, y ...tan tan bonito.

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