Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

martes, 10 de mayo de 2011

Travesuras de la niña mala.

Te has vuelto a escapar otra vez, niña mala, otra noche en el insomnio, otra esperanza rota, otro sentimiento que queda al abandono pequeño, niña,dulce niña mala. ¿No sirvieron de nada aquellos poemas de genios que te relaté cada atardecer como si tú fueras la  mas hermosa madona y ellos no mas que meras oraciones de un  devoto? Ay niña mala, ¿y el deseo?, ¿dónde quedaron los recuerdos íntimos, las caricias, los mas profundos abrazos? Supongo que sigue dominando tus pensamientos esa manera de pensar que el mundo es un juego, que lo que prima es la competitividad ... ¿y yo niña mala? ¿que hay de mí? ¿No crees que merezco una consideración? Yo que he visto como despertabas sumida en la desesperación, que he endeudado mi alma, que he dejado mi felicidad a tu albedrío. Has retornado tu reinado niña mala, ¿con cuantos jugarás ahora?, y lo peor es que estás tan segura de que seguiré aquí para ayudarte, niña mala. Desde que juntos íbamos a bailar mambos los veranos de la mas pacífica adolescencia supiste que me entregaría a ti. No te mereces nada de esto niña mala, y sin embargo mírame, agarrando fuerte tu escobilla, oliendo enfermizo los restos de tu perfume, deseando que regreses una noche mas a este Paris que ya no parece tan idílico, esperando un nuevo encuentro apoteósico para mi persona, y no importa, porque te quiero, mucho, muchísimo, después de toda una vida, a mis cuarenta y siete años niña mala...

Perdona Mario(por mis confianzas, genio) por mi torpe aportación, inspiración a ti debida, ya ves ... ¡Grande! ¡Eres muy grande!

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