Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

domingo, 5 de diciembre de 2010

She won't forsake me


Se entregó a la locura sin meditar un breve segundo las posibles consecuencias de sus entrecortadas y aceleradas decisiones. ¿Dónde se supone que está el cielo? Nota como la felicidad recorre sus arterias, venas e incluso el desconocido sistema linfático. ¡Es aquí! ¡Oh, mira a Moon! ¡Dios mío, está preciosa! La pasión se adueña de las almas y las enreda introduciéndolas en un laberinto con salida por construir. No quiero nada mas. Genial, yo tampoco. ¡Qué imagen mas hermosa! ¡Quién pudiera grabar determinadas situaciones de su vida! Vamos a ser fuertes, lo somos. La atrofiada sociedad da vueltas de tal manera que es imposible distinguir unas realidades de otras. Es como si no hubiera nada mas allá de este par de cerebros chiflados. No lo hay. She's the one. Estaremos volando, lejos, sin que nadie sepa jamás que... Shhhh, esto. Mírame, la mira con seguridad. Creo en ti. Creeré en los ángeles.

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