Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

domingo, 27 de abril de 2014

Pero sé a qué huele la poesía.

Yo no sé escribir acerca del cadáver de una mariposa, ni sé versar sobre algo que nunca viví. No sé enamorarme unos segundos ni comprendo el vuelo de las ideas taquigráficas de tu colchón. No tengo idea sobre cómo rozar la música ni sobre el color de la muerte. Sin embargo, a veces sé de ti. A veces me enorgullezco de ti sin derecho y ríe el entorno con tus ilusiones. No sé leerte, pero a veces sé interpretarte los gestos y querer a tus párpados insomnes.

Soluciones II

Séptima solución:
Poesía.
Octava solución:
Éxito compartido revuelto entre brillo de pestañas azules. Esperanzas nacientes, vida y juventud.
Novena solución:
El suspiro de vapor que irrumpe cuando pienso en vosotros, compañeros de existencia.

Décima solución:
Interrupciones inesperadas, risas generales con tu presencia. Futuro.

¿Todas las promesas de mi amor? Sin palabras (sin ecos).

  Y no quedaban ya pasiones furibundas ni risas desbocadas. No me apetecería gritar hasta resucitar de placer, no queríamos traer de nuevo los besos voluptuosos ni las iras que acababan en lágrimas y uniones fugaces. ¿De verdad habrá más posibilidades de fundirse, de ser en otro? Nos permitíamos el escepticismo. No me quedaban palabras ni a ti ideas, no tenía más celos ni tú más fuerzas y 1999 se convirtió en otro año más que tachar en el calendario y 2012 en la fecha clave a la que no volver con la niebla de los recuerdos. El verano entre notas musicales resultó extinto, los excesos de suspiros y las lágrimas apretadas sobre la almohada de tu habitación se retorcieron sobre otros cuerpos. Hallé cadáveres de mariposas amarillas entre las páginas de Love is a dog from the Hell, revisé mis propios versos y mientras rasgaba lo poco que quedaba del talento primerizo me bajé del dragón en el que a menudo se subían nuestros proyectos.


viernes, 18 de abril de 2014

No me (nos) (te) quiero tanto.

Nunca te quise tanto en sociedad y sin embargo, qué vacío intimista cuando dejas de quererme.

miércoles, 16 de abril de 2014

La pasión se ha ido como lo hubiera hecho la de cualquier hombre. Y esto desespera, incita a escaparse de la cárcel de palabras construidas a nuestro alrededor. La afición se ha convertido en rutina, en algo que tragarse a través de un embudo, en tedio. Te envidio, asqueroso tú.

lunes, 14 de abril de 2014

Puta

"Si no fueses tan puta!"
Jaime Gil de Biedma

Si desecharas la tragicomedia
para centrarte en la realidad.
Si dejases los secretos de alcoba
para después del clímax
y no los usases para antes
de las presentaciones.

Si te disfrazases de optimismo
y jugases con los pájaros de
tu parque.
Si no te enamorases de fantasmas
y maltrataras a caballeros.

Si no fueses tan caprichosa,
si dejases de ser pizpireta.
Si crecieses como tu madre
quiere que lo hagas...

No serías tan puta,
no serías tan tú.

viernes, 11 de abril de 2014

Soluciones

Primera solución:
El azabache de tus olas enrabietadas calmando mi ocaso ceniciento. (C)

Segunda solución:
El olvido más furioso e iracundo luchando contra los relojes. Olvidar a qué referente pertenece el verbo. (P)

Tercera solución:
Huir como huyen siempre los valientes: negando la huida. Cambiando esta palabra por 'sed de aventuras'. (P)

Cuarta solución:
Las palabras de una querida mirada azul fundidas con el abrazo de un compañero muy viejo. Palabras fluyentes entre nuestras nostalgias. Amistad. (J)

Quinta solución:
Ojos negros casi olvidados cuya termodinámica mirada contiene aún los recuerdos más platónicos de la adolescencia. (J)

Sexta solución:
El beso más tierno sobre el asfalto. Dedos al aire encontrándose en un futuro. Viajes filiales. (M)

miércoles, 9 de abril de 2014

Como lágrimas soleadas.

Prometo inseguramente:
el próximo terremoto extra-
matrimonial no lo provocaré a un fanático del oscurantismo lírico. 

Juro insolentemente:
las muecas de alegría veladas
no son asunto vuestro sino mío;
y de mi nostalgia favorita

Prometo certeramente:
me arriesgo a recuperar mi hilo, 
el telar homérico, mi necrópolis viviente
llena de mañanas esquizofrénicas.

Afirmo sin adverbios: 
estas no son las campanadas atolondradas
finales de la creatividad. 

Porque este no es el último asunto incomprendido e incomprensible que atañe a la histeria primaveral.

martes, 1 de abril de 2014

Elsa López.

                                               A Gonzalo M. Escarpa 

Te quiero porque un día aventuraste, loco,
la posibilidad de hacer tú solo de colores un arco
y encima de la mesa me colocaste un ramo
de plástico y de flores de cartulina blanca.
Porque eres como un  niño irreverente y mágico,
olvidadizo y tierno.
Porque inventaste un beso para hacerme reír
jugando a ser bufón cuando eras triste.
Porque fuiste capaz
de convertir en humo las estrellas.
Mi dulce caballero. Mi paje. Mi gorrión.
Mi arlequín. Mi ave de paso.

miércoles, 26 de marzo de 2014

"Ciegos que viendo, no ven".

 Héroes me parecen aquellos que siguen luchando porque no les falte leche a sus hijos, una vivienda a sus padres, los que luchan, en fin, por la poca dignidad que le queda a este país roto y maniqueísta. 
 La poca dignidad que le queda digo, a la imagen española internacional, a "la marca España", a las políticas machistas y a la Iglesia rancia. A algunos de sus habitantes les queda mucha, aunque no vistan cinturones con la bandera española ni ganen 3000(0) euros al mes. 
 A muchos ciudadanos les queda consciencia y sentido común, sentido crítico frente a ideas impuestas desde la cuna. Y eso, me parece más valiente, más admirable, que ir a una manifestación completamente escudado y protegido -a cuenta del estado- a propinar golpes a personas humildes y pacíficas con la excusa de que en otro punto, unos salvajes han atacado a la policía. 
 Sin embargo, y como anotación, me pregunto ¿qué es más violento darle con unos palos a un furgón policial o desalojar a un anciano que no puede moverse? ¿Insultar a un policía o a una política o morir porque no te puedes costear un tratamiento médico? ¿Qué es más violento: una piedra en el escaparate de un banco o tratar de someter bajo el yugo de la incultura a una generación?
 Basta ya de tanta hipocresía patriota, veo mucha defensa a este cuerpo y muy poca a otros tantos trabajadores honrados y profesionales oprimidos por el estado. No nos quejemos ahora con la excusa de unos pocos extremistas violentos, del peligro y el salvajismo español.  Si condenan la violencia, condenen toda, la de los extremistas radicales que agredieron a agentes, pero también la de los policías que pegaron a un anciano, la de aquellos otros que dejaron ciega a una mujer y la de los de más allá que golpearon a menores. 
 Ya dice el refrán popular, no hay peor ciego que el que no quiere ver.