Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

viernes, 16 de diciembre de 2011

C'est Sainte Chapelle!

Al poner el pie en aquel lugar se encontró transportándose de manera imprevisible hacia otra época, hacia una Edad Media que dentro de esa capilla no parecía haber sido tan oscura como decían los libros o algunos estudiosos. ¿Alguien se atrevería a dudar de la existencia de Dios contemplando semejante maravilla? Su actitud escéptica flaqueaba ante la luz que traspasaba las vidrieras. Tanto si existe un dios como si no; dejando a un lado las barbaries cometidas por las religiones; merecería la pena rendir culto para que en algún momento, en el auge de la religiosidad se construyeran edificios como esa capilla. Sabía tras haber estudiado algo respecto a ella que había sido construida para albergar la corona de espinas que Cristo llevaba en la crucifixión. Después de pensar en su origen cayó en la cuenta de la ironía de que lo que se suponía un envoltorio de algo milagroso, fuera en sí misma el milagro. El arte gótico provocaba en él una emoción intensa, pequeñez y grandeza. Todos esas esbeltas arquerías, los rosetones desde los que el mundo se veía con esperanza y las altísimas bóvedas; que exagerando, o no, podrían describirse como celestiales;  le hacían plantearse el valor de su pobre trabajo de diseñar edificios de la periferia. Una lágrima desafío a su madurez y se escapó sin permiso. 
-Papi, ¿por qué lloras?
-¿Te gusta Sainte Chapelle hija?
-Es muy bonita, llena de colores.
-Nunca hagas caso a los que te digan que el hombre es un ser malvado por naturaleza, ni a aquellos que apuestan por el odio a la humanidad. Mira esta iglesia, fue construida en el siglo XIII, hace muchos muchos años, por gente que no tenía grúas, y es más maravillosa que cualquiera de nuestros días. El afán de superación humano no tiene límites. No se los pongas tú tampoco a tus ideas, piensa en esta iglesia de cristal, construye la tuya propia...
Espérame, sé que no te moverás de Paris.

No hay comentarios:

Publicar un comentario