Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Don't ever.

Voy a coger un tren a ninguna parte, junto a un hombre sin rostro ni voz, sin sonrisa ni gestos de desagrado...

miércoles, 21 de diciembre de 2011

¿Has sonreído hoy?

Las sonrisas son universales, no entienden de color de piel, de sexo, de carácter ni de edad. Sin embargo las de los niños se caracterizan por presentarse inolvidables, sinceras, más hermosas que a cualquier otra edad. Todos los pequeños ríen, algunos más alto, más sonoro o con más frecuencia que otros, pero todos lo hacen. Sería digno de galardonar el autor que lograra describir la risa de un niño. Lo cierto es que no seré yo esa escritora; al menos no por ahora; aunque tengo una idea de como comenzaría esa descripción, empezaría por contar que ante todo es natural. Natural es un adjetivo que parece revalorizarse con los días en los tiempos que corren, andamos tan ajetreados buscando algo que nos dé un toque de autenticidad que olvidamos que la naturalidad se esconde en los aspectos más cotidianos. Los niños tienen el derecho a reír, a ser felices, a bailar cuando se lo pida el ánimo. Me gustaría felicitar hoy de manera especial a aquellos que a diario fabrican la magia necesaria para crear sonrisas en aquellos rostros que no son como los demás. Pediría que dedicásemos un par de minutos a pensar en las sonrisas de esos niños que no consiguen pronunciar nunca una palabra, en las de los que no podrán leerlas nunca, en las de los que no las oyen.... en la de esas personitas aún por formar que dependen de una silla de ruedas, de un cuidador, que jamás aprenderán a valerse por si mismos. Ellos son los verdaderos niños con sonrisas maravillosas, a ellos deberíamos dedicarles nuestros aplausos alabando el esfuerzo diario que realizan para seguir. Las sonrisas son universales, pero las suyas se diferencian por bonitas.

martes, 20 de diciembre de 2011

L y D.

No sé dónde estoy, ni tampoco a dónde vamos a llegar, a dónde voy a llegar. Tengo ganas... tengo ganas de dormir, de dormir con alguien...
''Te invito a mi cama, a marear mi sábanas, a soñar sobre mi almohada. Quiero compartir contigo mis pesadillas; que los sueños ya nos llegarán solos; para que las acunes y adormezcas, para que cuando, empapada en pánico, me desvele de madrugada puedas abrazarme y decirme que los días se siguen sucediendo. Deseo dormir antes que tú (sobre tu hombro), y levantarme más temprano para despertarte tras el amanecer. Si te vienes, te ofrezco contarte un cuento cada noche, ¡te aviso, no lo terminaré! Como Sherezade lo dejaré a medias para que no tengas más remedio que regresar la noche siguiente a escucharme. Prometo transformarme de madrugada, mostrarte una cara dulce a partir de las doce. Me gustaría que nos conociéramos, que nos amásemos, que fuéramos felices.''
D dobló el papel de nuevo, colocándolo después entre las páginas de aquel viejo diccionario. ¿Quién habría escrito aquello? Trato de imaginar sus facciones, la manera en la que sonreiría y cómo sonaría su tono de voz. No lograba dibujar un rostro nuevo en su mente, la cara de L se colaba entre sus suposiciones. Fantaseó que era ella la que había decorado el papel con sus palabras, que jamás existió otro destinatario que no fuera el mismo. Se miro al espejo, encontrándose con los mismos ojos cansados de cada día y con la sonrisa desteñida desde hacía meses. Huyó de la soledad de su casa y unos minutos más tarde se encontró en la puerta de L, que llevaba un camisón blanco, que tenía los brazos siempre abiertos para él.
-¿Puedo dormir aquí?
-Sí si me das un beso de buenas noches.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Chiquitita no hay que llorar


Esta es mi madre, o como a mi me gusta llamarla machu, mamichu. Nos encanta bailar juntas la canción de Chiquitita. Pensamos que los ositos de peluche son el regalo idóneo para un bebé, o una bebá, y bueno para cualquiera en realidad. Mi mamichu es como ese hombre del cuento, planta árboles por donde va pasando, claro, ya sé que estoy hablando de manera metafórica... Hace regalos por Navidad a cualquiera que le haya hecho el más mínimo favor, y no se queja si alguien no se digna a darle las gracias, piensa que se le habrá pasado. Me dice siempre que estoy más guapa después de llorar, cuando las lágrimas me han quitado todo el maquillaje y tengo los ojos brillosos. Aunque piense que me estoy tirando de una montaña de cabeza me apoya con mi idea loca de escribir y vivir de plantar palabras, me agradece el más mínimo regalito, aunque sea un dulce de esos portugueses que tanto le gustan y cuando estoy a punto de tirar la toalla, de saltar para no volver a subir encuentra cualquier cosa para que ría o me quiera un poquitín más. Me compra libros que no ha leído porque considera que podré entenderlos sola, se alegra más que yo de mis éxitos, se preocupa por mis amigos con las mismas ganas que yo misma. Mamichu siempre me recomienda ''que te hagan reír Carmen, que la vida ya te hace llorar por si sola''. Tú estarás orgullosa de mí, pero yo mami, yo mucho mucho más de ti. Te quiero.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Je t'adore je t'adore...

Si supieras cómo hacerme suspirar
si suspirases con cada cuento que te narro,
si narrases mi vida mejor que yo,
si yo fuera tu musa,
si aún quedaran musas en las que inspirarse,
si la inspiración fuera algo más que una abstracción, 
si la abstracción le ganará la batalla a la razón, 
si la razón diera razones,
si las razones sonaran convincentes,
si el convencer no se ligara a coaccionar,
si la coacción fuera inútil
si los inútiles escribieran versos,
si los versos provocaran emociones,
si las emociones pudiesen disimularse,
si disimular no fuera más que reír,
si riéramos tras el llanto,
si llorásemos a causa de no conocer,
si conocer fuera sinónimo de saber,
si supieras cómo hacerme suspirar...




viernes, 16 de diciembre de 2011

C'est Sainte Chapelle!

Al poner el pie en aquel lugar se encontró transportándose de manera imprevisible hacia otra época, hacia una Edad Media que dentro de esa capilla no parecía haber sido tan oscura como decían los libros o algunos estudiosos. ¿Alguien se atrevería a dudar de la existencia de Dios contemplando semejante maravilla? Su actitud escéptica flaqueaba ante la luz que traspasaba las vidrieras. Tanto si existe un dios como si no; dejando a un lado las barbaries cometidas por las religiones; merecería la pena rendir culto para que en algún momento, en el auge de la religiosidad se construyeran edificios como esa capilla. Sabía tras haber estudiado algo respecto a ella que había sido construida para albergar la corona de espinas que Cristo llevaba en la crucifixión. Después de pensar en su origen cayó en la cuenta de la ironía de que lo que se suponía un envoltorio de algo milagroso, fuera en sí misma el milagro. El arte gótico provocaba en él una emoción intensa, pequeñez y grandeza. Todos esas esbeltas arquerías, los rosetones desde los que el mundo se veía con esperanza y las altísimas bóvedas; que exagerando, o no, podrían describirse como celestiales;  le hacían plantearse el valor de su pobre trabajo de diseñar edificios de la periferia. Una lágrima desafío a su madurez y se escapó sin permiso. 
-Papi, ¿por qué lloras?
-¿Te gusta Sainte Chapelle hija?
-Es muy bonita, llena de colores.
-Nunca hagas caso a los que te digan que el hombre es un ser malvado por naturaleza, ni a aquellos que apuestan por el odio a la humanidad. Mira esta iglesia, fue construida en el siglo XIII, hace muchos muchos años, por gente que no tenía grúas, y es más maravillosa que cualquiera de nuestros días. El afán de superación humano no tiene límites. No se los pongas tú tampoco a tus ideas, piensa en esta iglesia de cristal, construye la tuya propia...
Espérame, sé que no te moverás de Paris.

martes, 13 de diciembre de 2011

Es la forma de aprender del mundo: con otros puntos de vista.

Se equivocaba al pensar que para vivir hay que sufrir, que para ser admirado se debe ser duro y para lograr construir una coraza debemos deshacernos de todo. Todas esas mujeres... todas y las que aún faltaban por conocer. Tantas vidas unidas sin saberlo con una misma pasión, con una manera si no semejante al menos relacionada de entender el mundo. Ser una más si era dentro de esa pompa de imaginación y cultura de repente no le parecía terrible. Más de una, y uno, había sido capaz de sembrar sentimientos hondos en ella con los que había llorado y reído en secreto. Era cierto que no habían sido la mayoría, sin embargo no era menos real aquello de que lo hermoso permanece para siempre en nuestra memoria hasta tal punto que a veces lo ensalzamos en exceso, mientras que lo malo se esconde hasta que finalmente desaparece. Nadie parecía entender que la clave para su eterna sonrisa en ese momento no fuera otra que el hecho de aprender por pura curiosidad. Todos estaban tan ocupados buscando la utilidad práctica que jamás hubieran comprendido el porqué de sus ojos vidriosos al pensar que la mujer se iba. No solo echaría de menos las historias de Dante u Ovidio, también los gestos dulces y las maneras siempre dispuestas a ayudar si así se pedía. Aunque claro, lo que más extrañaría serían las ganas de seguir con un trabajo por el amor a él, la forma en la que la dulzura se combinaba con la profesionalidad sin dejar de ser ni mujer ni estudiosa. Ese lugar con las personas que allí enseñaban le habían devuelto las ganas de seguir hacia adelante para saciar la insatisfacción hacia el mundo. Volvía, vuelvo; En Busca de la Felicidad; como hace un tiempo, y esta vez con el secreto necesario para que se quede conmigo y no muera por nadie. Había estado en mí todo el tiempo.

-Hey. Don't ever let somebody tell you... You can't do something. Not even me. All right? 
-All right.
-You got a dream... You gotta protect it. People can't do somethin' themselves, they wanna tell you you can't do it. If you want somethin', go get it. Period. 

domingo, 11 de diciembre de 2011

He Loves and She Loves

-Señorita, ¿qué le sucede?

-Déjeme, estoy viendo como pasa.

-¿Cómo pasa qué?

-La vida.

-¿Se encuentra bien? La veo un poco sola.

-¿Quién es usted para pensar sobre si estoy sola o no? ¿Qué se ha creído? ¿Qué por qué no haya ningún hombre contemplando la Luna junto a mi he de deprimirme?

-Creo que me malinterpreta, no es eso lo que pretendía hacer ver, es que únicamente, ¿está llorando?

-Tiene razón, me encuentro muy sola sin nadie con quien comentar en que estrella me gustaría vivir, o de que color es la Luna cuando se sonroja. Tengo... ¿bueno a quién le importa mi edad? Sin embargo entiende que soy joven, y usted también lo es. ¿Por qué me habla como si nos encontráramos en una película de los 60? ¿Por qué le respondo igual?

-Somos almas incomprendidas en pleno siglo XXI, me permito tutearte ahora que la conversación se alarga. Deberías llevar puesto un vestido largo con escote únicamente en los hombros.

-Puede ser, tú entonces deberías decirme que estoy preciosa esta noche y llevarme a tu casa para beber champagne.

-Lo siento señorita, es que no estamos en un cuento de hadas de mediados del siglo veinte, soy un hombre tan normal como el resto, solo interpretaba un papel que me pareció que requería la situación. Nunca te diré lo que quieres oír, está pasado de moda.

-Es cierto, sin embargo nada evitará que me quedé sentada bajo este puente esperando a que llegue mi propio milagro. Las modas hace tiempo que me parecen ridículas. Buenas noches.

-No esperes demasiado, si no llega, sal a buscarlo. Buenas noches.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Si mi respuesta es no, fuérzame al si.

¿Dónde está mi mitad? ¿Te has perdido? Hazme alguna señal para comenzar mi búsqueda. ¿Con qué disfrutas? ¿Con qué sufres? ¿Cuál es la canción que escogerías para despertar una mañana de primavera? ¿Prefieres la física a la filosofía? ¿Baloncesto, fútbol, rugby o patinaje sobre hielo? ¿Dónde te encontraría si jugásemos al escondite? ¿Duermes en la más profunda oscuridad? ¿Le temes al silencio o a las palabras? ¿Me quieres? ¿Me buscas al igual que yo hago contigo?
Estoy tras tus esperanzas. No me he perdido, me encuentro. ¿Una señal? Mira esa flor que nace a tus pies. Disfruto rodando colina abajo. Sufro con la falta de fe. Escogería la danza de las hadas de azúcar. Prefiero los números. De deportes me quedo con el tenis. Me escondería detrás de tu vestido favorito. Siempre dejo una pequeña franja por la que me entre la luz del amanecer. Le temo a las palabras seguidas de silencios y a los silencios construidos por palabras. Te quiero. No, lo siento, no te busco, solo te espero.

martes, 6 de diciembre de 2011

L'amour est un oiseau rebelle.

Las ondas desordenadas tras largas peleas con la vida caían con gracia sobre sus hombros desnudos. Sus ojos parecían suplicarle un beso pasional, rápido, sin avisar, uno de esos que logran que se pierda el sentido de la orientación y sirven de antecedentes a locuras inconfesables que hacen sentir ''como un temblor en la tierra'' en palabras de Márquez. La nariz le invitaba a juntar la suya al cuello portador de un finísimo colgante para aspirar el olor indescriptible que aquella mujer desprendía. Sus labios que estaban alejados de cualquier canon clásico o moderno se acercaban valientes hacia su oído susurrándole poco más que silencio. Él se esforzaba por mantener una calma que ella había destrozado desde el momento en el que decidió soltarse el lazo que recogía su pelo. No podría haber dicho si era una mujer hermosa u horrenda, su rostro sin maquillar le hacia dudar sobre si sus pómulos se veían sensuales coloreados de su tono natural y sobre si su sonrisa se dibujaba igual enmarcada en el innato color rosado de su boca. Su cuerpo cantaba a voz invisible un fragmento de una de sus óperas favoritas ''Si tu ne me aimes pas, je t'aime, si je t'aime prends garde à toi!''  No tenía escapatoria, su sola presencia había atado su voluntad y sus deseos, permitiéndole únicamente amarla esa noche; y antes de que la muchacha tuviera tiempo para corresponderle sus brazos indecisos asfixiaban su cinturita y sus caderas sin que la risa juguetona de ésta pudiera hacer nada para liberarse de aquel primer abrazo de amor compartido.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Eddie Vedder - "Better Days" (from Eat · Pray · Love OST)

Querida Carmen, como siempre soy yo, la única persona del mundo de la que recibirás una carta alguna vez, o en este caso un e-mail en forma de epístola. Voy a ser sincera contigo después de varios meses de haber estado vagando por paraísos que no me parecían propios. He dejado al que suponía el amor de mi vida. Por primera vez en mucho tiempo he sido valiente, y lo cierto es que no sé de donde he sacado semejante valor. He dicho adiós a todo en lo que creía, me he despedido en unas semanas de mi plan de futuro perfecto, de mi casa en el campo, de mi preciosa hija con él educada en la subjetividad. He roto mis principios de amor eterno, he acabado con mi necesidad imperiosa de amar y sentirme amada. No me encuentro pletórica, sin embargo creo que estoy aprendiendo a decidir, supongo que esto suena a estupidez, pero ¡ay si el hombre naciera con eso de decidir aprendido! Decidir está significando asumir viejos y nuevos errores y darme cuenta de que las riendas de mi vida las llevo yo, y de que el destino no es más que una alegoría humana para explicar aquello que no entendemos. En estos días me gustaría tener fe en que algo o alguien va a ayudarme a saber como decidir, aferrarme a la loca idea de que exista un guionista universal que escriba el papel que estoy representando, pues no logro creer en algo que no sea yo. A día de hoy estoy tan conforme con mi vida, tan llena de ganas y tan poco asustada que llego a temer que la chica alocada a ratos insoportable y a ratos encantadora que fui se desvanezca para no aparecer nunca más. ¿Es esto a lo que le llaman madurar? Supongo que nadie tendrá nunca la respuesta a esa pregunta, ¡oh madurar!, quizás madurar significa rendirse ante la vida, o tal vez quiera decir, un segundo creo que por simple curiosidad lo buscaré en el diccionario, a ver...'' Adquirir pleno desarrollo físico e intelectual'', esa solución plantea más dudas de las que resuelve, ¿A caso alguien tiene la desfachatez necesaria para admitir que ha adquirido pleno desarrollo intelectual?. Estoy perdida, no logro transformar esa expresión en alguna otra más bella, las palabras son las que son, expresan tales o cuales ideas y no hay más. Por suerte en lo que quede de mí si hay más, y por suerte ahora estas reflexiones son para mí, y diga lo que diga la cara del mundo que veo, tengo brazos invisibles a los que agarrarme, aunque no sean más que las mayores locuras jamás pensadas en forma de hojas de papel encuadernadas. Aún me queda mi esperanza. Sé feliz Carmen, es lo que te diferencia del resto.