No hubo manera de averiguar que había en tu corazón. Te he observado cuando nadie mas lo hubiera hecho, ignorando el dolor que hacerlo me producía. He perdonado cualquier herida que no me dabas tiempo a curar y abrías sin remordimientos una y otra vez. Escuché tus canciones favoritas hasta que éstas me arrastraron al mas temible abismo. Traté de aprender de mis errores y una y otra vez humillé y callé de malas maneras a mis principios para poder pasar contigo unos minutos llorones. Aprendí lo que era el miedo mirando como marchabas sin pena ni gloria hacia tu destino dejándome tirada en aquel lugar que parecía quererme acorralar utilizando la desolación y la soledad como armas. Ame tus mentiras, todos lo hacen. ¿Quién eres? Me encantaba pensar que únicamente yo era capaz de adivinar una palabra antes de que la pronunciaras. Abracé tus primeros besos, los escondí dentro de lo mas hondo y ahora los he perdido porque nunca han vuelto a hacerme quererte como lo consiguieron la primera vez. Hice mía la esperanza de pasar toda una eternidad a tu lado, creí en aquello que nunca había imaginado. Todos a tu alrededor están deshechos, aunque adivino que se creen mas construidos que los demás. Vi como te arrastrabas ante lo que nunca te pertenecería, caí en tus brazos pensando que no habría en el mundo otros como los tuyos, que solo querías sostener mis lágrimas. He creído en ti hasta el punto de entregarte la fe en mi misma, te he confiado mi futuro y regalado mi presente. Me duele tanto decirlo, te aseguro que mucho mas que a ti escucharlo, es tan difícil ver como huyes de mi vida riendo con sorna ante mi depresiva y patética manera de retenerte. Nunca te he conocido y si lo he hecho entonces has cambiado tanto que no veo nada en ti que pueda haberme hecho quererte de la manera lunática y obsesiva con la que lo hago. Todo lo que me queda de ti es tu propia valla de publicidad, la que le muestras a todos sean quienes sean y pretendan lo que pretendan. Nadie aprendió de tus errores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario