Aula baldía. Si supiera cómo se pronuncian sus fonemas. Sin conocimiento. Qué pensará de mi desaliño. Ilusiones transitorias una tarde de mayo. Desengaño justo a tiempo, antes de que comenzara la mentira ficticia. Gafas para comer mejor mi aspecto, lentes para saborear mejor el suyo. Desarreglo masculino por su parte y mirando su cabello es gemelo del mío. Deberíamos conocernos, paralelismos con antihéroes del siglo XX.
Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.
martes, 27 de mayo de 2014
lunes, 26 de mayo de 2014
V.
Se acaba el tiempo y con él mis palabras, por suerte no las de los poetas. Ya lo dice Ángel por mí, te quiero mucho aunque me enseñes la realidad a manos llenas.
Preferible es no ver. Meter las manos
en un oscuro
panorama, y no saber
qué es esto que aferramos, en un puro
afán de incertidumbre, de mentira.
Porque la verdad duele. Y lo único
que te agradezco ya es que me engañes
una vez más...
—«Te quiero mucho...»
Ángel González.
Preferible es no ver. Meter las manos
en un oscuro
panorama, y no saber
qué es esto que aferramos, en un puro
afán de incertidumbre, de mentira.
Porque la verdad duele. Y lo único
que te agradezco ya es que me engañes
una vez más...
—«Te quiero mucho...»
Ángel González.
domingo, 18 de mayo de 2014
La banalización del arte, by me.
Todo lo que torpemente he acumulado en mi vida
explica por qué la muerte no me asusta.
Quiero decir, las miserias, las mentiras, lograron formar
una distopía generalizada en mis entrañas, luego
invirtiendo en ilusiones fracasadas, he conseguido
evitar tus recuerdos opacos, ladrones de energía.
Róbame la sonrisa, pero no las palabras.
Otros volverán a torcer mis renglones.
explica por qué la muerte no me asusta.
Quiero decir, las miserias, las mentiras, lograron formar
una distopía generalizada en mis entrañas, luego
invirtiendo en ilusiones fracasadas, he conseguido
evitar tus recuerdos opacos, ladrones de energía.
Róbame la sonrisa, pero no las palabras.
Otros volverán a torcer mis renglones.
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No suelo poner enlaces de nadie, pero este texto que acabo de leer por casualidad me ha gustado especialmente. Quizás una se sienta mejor cuando su nombre es protagonista de unas líneas. No conozco personalmente a la autora, pero felicidades por tanta sensibilidad.
sábado, 17 de mayo de 2014
Odio a los poetas - Paraísos perdidos.
No escribas cuando soy inconsciente,
quiero el paraíso perdido de las islas
más oscuras y recónditas de la consciencia.
Me devolvieron la fuerza para rallar
esta miseria moral a la que llaman
mi vida
decían los ilusos que con esos fonemas
crónicos me anunciarían el cariño perpetuo.
Mátame sin feminismo, odiemos los versos
de aquel roedor albino, no somos mejores.
Que llegue el mundo a aplastarme
con las sobras de mi muerte.
No huyo.
Aquí
me
consumo.
martes, 13 de mayo de 2014
XIII
Tranquilo, a mí también me abruma tu breve existencia en mis intestinos. Queda en mí alguna polilla que olvidé vomitar. El colchón -como el tuyo- se mueve cada noche. No volveremos a vernos, la levedad del juramento de cariño no pesa más en mis neurosis anunciadas. Las narraciones se las han comido los pájaros amarillos, no te quieren ni yo a ellos. La noche no se destapa grosera, las pesadillas cambian de temática, mis labios escupen contradicciones transitorias.
Tranquilo, si fuera tú, yo también huiría de ti.
Fotografía de Billy Brandt.
Hogar.
Nunca he paseado por un lugar tan inhóspito ni he encontrado a personas tan desconocidas como en ese viejo cementerio árabe al que llaman ciudad natal.
Todos os bañáis con pensamientos engañosos, pudríos en el mar baldío que nunca saludará a vuestros balcones.
Anotación a pie de página: sálvense amigas del alma y el germen de mi vida.
domingo, 11 de mayo de 2014
Mimimi
Huelen aún los narcisos de tu carácter y desafina ese pasado encontrado cuando resuena la tinta seca en este Parnaso sin Salinas. Te encontré cuando quería fugarme, ahora, aferra algo de mí y dame otro verso de buenas noches.
sábado, 10 de mayo de 2014
Nausica.
"En el ochentaisiete fue. El año antes que nosotros. Y el
viejo comandante, que le tira su poquito de alcohol. Curioso ella hija única,
yo hijo único. De modo que retorna. Crees que te escapas y te encuentras
contigo mismo. El camino más largo es el camino más corto a casa. Y justo
cuando él y ella. Caballo de circo en círculos por la pista. […] Ella se apoyaba en el aparador y miraba. Ojos
de mora. Veinte años dormido en la Vaguada Durmiente. Todo cambiado. Olvidado. Los
jóvenes son ahora viejos. Su escopeta herrumbrosa de rocío."
James Joyce, Ulises.
jueves, 1 de mayo de 2014
Ancho mar de los Sargazos.
Brindo por esas novelas en las que una se ve morir con los protagonistas, en las que no hay éxitos sino simplemente vida. Brindo por ti, mujer caribeña, por ti Jean Rhys y por la locura literaria más real que disfruté en meses.
"Ella dijo que amaba este lugar. No lo volverá a ver. Estaré pendiente de una lágrima, de una sola lágrima humana. No esa cara confusa, rabiosa, lunática. Escucharé... Si dice adiós o quizás diga adieu. Adieu -como en esas canciones antiguas que solía cantar-. Siempre adieu (y sale en todas las canciones). Si ella también lo dice, o si llora, la estrecharé entre mis brazos, a mi lunática. Está loca pero es mía, mía. ¿Qué me importan los dioses o los demonios o la misma providencia? Si sonríe o si llora, o las dos cosas. Por mí.
Antonietta -yo también puedo ser tierno-. Ocúltate el rostro. Ocúltate tú, pero entre mis brazos. Ya verás lo tierno que puedo ser. Mi lunática. Mi niña loca".
Antonietta -yo también puedo ser tierno-. Ocúltate el rostro. Ocúltate tú, pero entre mis brazos. Ya verás lo tierno que puedo ser. Mi lunática. Mi niña loca".
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