sábado, 17 de diciembre de 2011
Je t'adore je t'adore...
viernes, 16 de diciembre de 2011
C'est Sainte Chapelle!
martes, 13 de diciembre de 2011
Es la forma de aprender del mundo: con otros puntos de vista.
domingo, 11 de diciembre de 2011
He Loves and She Loves
-Señorita, ¿qué le sucede?
-Déjeme, estoy viendo como pasa.
-¿Cómo pasa qué?
-La vida.
-¿Se encuentra bien? La veo un poco sola.
-¿Quién es usted para pensar sobre si estoy sola o no? ¿Qué se ha creído? ¿Qué por qué no haya ningún hombre contemplando la Luna junto a mi he de deprimirme?
-Creo que me malinterpreta, no es eso lo que pretendía hacer ver, es que únicamente, ¿está llorando?
-Tiene razón, me encuentro muy sola sin nadie con quien comentar en que estrella me gustaría vivir, o de que color es la Luna cuando se sonroja. Tengo... ¿bueno a quién le importa mi edad? Sin embargo entiende que soy joven, y usted también lo es. ¿Por qué me habla como si nos encontráramos en una película de los 60? ¿Por qué le respondo igual?
-Somos almas incomprendidas en pleno siglo XXI, me permito tutearte ahora que la conversación se alarga. Deberías llevar puesto un vestido largo con escote únicamente en los hombros.
-Puede ser, tú entonces deberías decirme que estoy preciosa esta noche y llevarme a tu casa para beber champagne.
-Lo siento señorita, es que no estamos en un cuento de hadas de mediados del siglo veinte, soy un hombre tan normal como el resto, solo interpretaba un papel que me pareció que requería la situación. Nunca te diré lo que quieres oír, está pasado de moda.
-Es cierto, sin embargo nada evitará que me quedé sentada bajo este puente esperando a que llegue mi propio milagro. Las modas hace tiempo que me parecen ridículas. Buenas noches.
-No esperes demasiado, si no llega, sal a buscarlo. Buenas noches.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Si mi respuesta es no, fuérzame al si.
Estoy tras tus esperanzas. No me he perdido, me encuentro. ¿Una señal? Mira esa flor que nace a tus pies. Disfruto rodando colina abajo. Sufro con la falta de fe. Escogería la danza de las hadas de azúcar. Prefiero los números. De deportes me quedo con el tenis. Me escondería detrás de tu vestido favorito. Siempre dejo una pequeña franja por la que me entre la luz del amanecer. Le temo a las palabras seguidas de silencios y a los silencios construidos por palabras. Te quiero. No, lo siento, no te busco, solo te espero.






