Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Je t'adore je t'adore...

Si supieras cómo hacerme suspirar
si suspirases con cada cuento que te narro,
si narrases mi vida mejor que yo,
si yo fuera tu musa,
si aún quedaran musas en las que inspirarse,
si la inspiración fuera algo más que una abstracción, 
si la abstracción le ganará la batalla a la razón, 
si la razón diera razones,
si las razones sonaran convincentes,
si el convencer no se ligara a coaccionar,
si la coacción fuera inútil
si los inútiles escribieran versos,
si los versos provocaran emociones,
si las emociones pudiesen disimularse,
si disimular no fuera más que reír,
si riéramos tras el llanto,
si llorásemos a causa de no conocer,
si conocer fuera sinónimo de saber,
si supieras cómo hacerme suspirar...




viernes, 16 de diciembre de 2011

C'est Sainte Chapelle!

Al poner el pie en aquel lugar se encontró transportándose de manera imprevisible hacia otra época, hacia una Edad Media que dentro de esa capilla no parecía haber sido tan oscura como decían los libros o algunos estudiosos. ¿Alguien se atrevería a dudar de la existencia de Dios contemplando semejante maravilla? Su actitud escéptica flaqueaba ante la luz que traspasaba las vidrieras. Tanto si existe un dios como si no; dejando a un lado las barbaries cometidas por las religiones; merecería la pena rendir culto para que en algún momento, en el auge de la religiosidad se construyeran edificios como esa capilla. Sabía tras haber estudiado algo respecto a ella que había sido construida para albergar la corona de espinas que Cristo llevaba en la crucifixión. Después de pensar en su origen cayó en la cuenta de la ironía de que lo que se suponía un envoltorio de algo milagroso, fuera en sí misma el milagro. El arte gótico provocaba en él una emoción intensa, pequeñez y grandeza. Todos esas esbeltas arquerías, los rosetones desde los que el mundo se veía con esperanza y las altísimas bóvedas; que exagerando, o no, podrían describirse como celestiales;  le hacían plantearse el valor de su pobre trabajo de diseñar edificios de la periferia. Una lágrima desafío a su madurez y se escapó sin permiso. 
-Papi, ¿por qué lloras?
-¿Te gusta Sainte Chapelle hija?
-Es muy bonita, llena de colores.
-Nunca hagas caso a los que te digan que el hombre es un ser malvado por naturaleza, ni a aquellos que apuestan por el odio a la humanidad. Mira esta iglesia, fue construida en el siglo XIII, hace muchos muchos años, por gente que no tenía grúas, y es más maravillosa que cualquiera de nuestros días. El afán de superación humano no tiene límites. No se los pongas tú tampoco a tus ideas, piensa en esta iglesia de cristal, construye la tuya propia...
Espérame, sé que no te moverás de Paris.

martes, 13 de diciembre de 2011

Es la forma de aprender del mundo: con otros puntos de vista.

Se equivocaba al pensar que para vivir hay que sufrir, que para ser admirado se debe ser duro y para lograr construir una coraza debemos deshacernos de todo. Todas esas mujeres... todas y las que aún faltaban por conocer. Tantas vidas unidas sin saberlo con una misma pasión, con una manera si no semejante al menos relacionada de entender el mundo. Ser una más si era dentro de esa pompa de imaginación y cultura de repente no le parecía terrible. Más de una, y uno, había sido capaz de sembrar sentimientos hondos en ella con los que había llorado y reído en secreto. Era cierto que no habían sido la mayoría, sin embargo no era menos real aquello de que lo hermoso permanece para siempre en nuestra memoria hasta tal punto que a veces lo ensalzamos en exceso, mientras que lo malo se esconde hasta que finalmente desaparece. Nadie parecía entender que la clave para su eterna sonrisa en ese momento no fuera otra que el hecho de aprender por pura curiosidad. Todos estaban tan ocupados buscando la utilidad práctica que jamás hubieran comprendido el porqué de sus ojos vidriosos al pensar que la mujer se iba. No solo echaría de menos las historias de Dante u Ovidio, también los gestos dulces y las maneras siempre dispuestas a ayudar si así se pedía. Aunque claro, lo que más extrañaría serían las ganas de seguir con un trabajo por el amor a él, la forma en la que la dulzura se combinaba con la profesionalidad sin dejar de ser ni mujer ni estudiosa. Ese lugar con las personas que allí enseñaban le habían devuelto las ganas de seguir hacia adelante para saciar la insatisfacción hacia el mundo. Volvía, vuelvo; En Busca de la Felicidad; como hace un tiempo, y esta vez con el secreto necesario para que se quede conmigo y no muera por nadie. Había estado en mí todo el tiempo.

-Hey. Don't ever let somebody tell you... You can't do something. Not even me. All right? 
-All right.
-You got a dream... You gotta protect it. People can't do somethin' themselves, they wanna tell you you can't do it. If you want somethin', go get it. Period. 

domingo, 11 de diciembre de 2011

He Loves and She Loves

-Señorita, ¿qué le sucede?

-Déjeme, estoy viendo como pasa.

-¿Cómo pasa qué?

-La vida.

-¿Se encuentra bien? La veo un poco sola.

-¿Quién es usted para pensar sobre si estoy sola o no? ¿Qué se ha creído? ¿Qué por qué no haya ningún hombre contemplando la Luna junto a mi he de deprimirme?

-Creo que me malinterpreta, no es eso lo que pretendía hacer ver, es que únicamente, ¿está llorando?

-Tiene razón, me encuentro muy sola sin nadie con quien comentar en que estrella me gustaría vivir, o de que color es la Luna cuando se sonroja. Tengo... ¿bueno a quién le importa mi edad? Sin embargo entiende que soy joven, y usted también lo es. ¿Por qué me habla como si nos encontráramos en una película de los 60? ¿Por qué le respondo igual?

-Somos almas incomprendidas en pleno siglo XXI, me permito tutearte ahora que la conversación se alarga. Deberías llevar puesto un vestido largo con escote únicamente en los hombros.

-Puede ser, tú entonces deberías decirme que estoy preciosa esta noche y llevarme a tu casa para beber champagne.

-Lo siento señorita, es que no estamos en un cuento de hadas de mediados del siglo veinte, soy un hombre tan normal como el resto, solo interpretaba un papel que me pareció que requería la situación. Nunca te diré lo que quieres oír, está pasado de moda.

-Es cierto, sin embargo nada evitará que me quedé sentada bajo este puente esperando a que llegue mi propio milagro. Las modas hace tiempo que me parecen ridículas. Buenas noches.

-No esperes demasiado, si no llega, sal a buscarlo. Buenas noches.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Si mi respuesta es no, fuérzame al si.

¿Dónde está mi mitad? ¿Te has perdido? Hazme alguna señal para comenzar mi búsqueda. ¿Con qué disfrutas? ¿Con qué sufres? ¿Cuál es la canción que escogerías para despertar una mañana de primavera? ¿Prefieres la física a la filosofía? ¿Baloncesto, fútbol, rugby o patinaje sobre hielo? ¿Dónde te encontraría si jugásemos al escondite? ¿Duermes en la más profunda oscuridad? ¿Le temes al silencio o a las palabras? ¿Me quieres? ¿Me buscas al igual que yo hago contigo?
Estoy tras tus esperanzas. No me he perdido, me encuentro. ¿Una señal? Mira esa flor que nace a tus pies. Disfruto rodando colina abajo. Sufro con la falta de fe. Escogería la danza de las hadas de azúcar. Prefiero los números. De deportes me quedo con el tenis. Me escondería detrás de tu vestido favorito. Siempre dejo una pequeña franja por la que me entre la luz del amanecer. Le temo a las palabras seguidas de silencios y a los silencios construidos por palabras. Te quiero. No, lo siento, no te busco, solo te espero.

martes, 6 de diciembre de 2011

L'amour est un oiseau rebelle.

Las ondas desordenadas tras largas peleas con la vida caían con gracia sobre sus hombros desnudos. Sus ojos parecían suplicarle un beso pasional, rápido, sin avisar, uno de esos que logran que se pierda el sentido de la orientación y sirven de antecedentes a locuras inconfesables que hacen sentir ''como un temblor en la tierra'' en palabras de Márquez. La nariz le invitaba a juntar la suya al cuello portador de un finísimo colgante para aspirar el olor indescriptible que aquella mujer desprendía. Sus labios que estaban alejados de cualquier canon clásico o moderno se acercaban valientes hacia su oído susurrándole poco más que silencio. Él se esforzaba por mantener una calma que ella había destrozado desde el momento en el que decidió soltarse el lazo que recogía su pelo. No podría haber dicho si era una mujer hermosa u horrenda, su rostro sin maquillar le hacia dudar sobre si sus pómulos se veían sensuales coloreados de su tono natural y sobre si su sonrisa se dibujaba igual enmarcada en el innato color rosado de su boca. Su cuerpo cantaba a voz invisible un fragmento de una de sus óperas favoritas ''Si tu ne me aimes pas, je t'aime, si je t'aime prends garde à toi!''  No tenía escapatoria, su sola presencia había atado su voluntad y sus deseos, permitiéndole únicamente amarla esa noche; y antes de que la muchacha tuviera tiempo para corresponderle sus brazos indecisos asfixiaban su cinturita y sus caderas sin que la risa juguetona de ésta pudiera hacer nada para liberarse de aquel primer abrazo de amor compartido.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Eddie Vedder - "Better Days" (from Eat · Pray · Love OST)

Querida Carmen, como siempre soy yo, la única persona del mundo de la que recibirás una carta alguna vez, o en este caso un e-mail en forma de epístola. Voy a ser sincera contigo después de varios meses de haber estado vagando por paraísos que no me parecían propios. He dejado al que suponía el amor de mi vida. Por primera vez en mucho tiempo he sido valiente, y lo cierto es que no sé de donde he sacado semejante valor. He dicho adiós a todo en lo que creía, me he despedido en unas semanas de mi plan de futuro perfecto, de mi casa en el campo, de mi preciosa hija con él educada en la subjetividad. He roto mis principios de amor eterno, he acabado con mi necesidad imperiosa de amar y sentirme amada. No me encuentro pletórica, sin embargo creo que estoy aprendiendo a decidir, supongo que esto suena a estupidez, pero ¡ay si el hombre naciera con eso de decidir aprendido! Decidir está significando asumir viejos y nuevos errores y darme cuenta de que las riendas de mi vida las llevo yo, y de que el destino no es más que una alegoría humana para explicar aquello que no entendemos. En estos días me gustaría tener fe en que algo o alguien va a ayudarme a saber como decidir, aferrarme a la loca idea de que exista un guionista universal que escriba el papel que estoy representando, pues no logro creer en algo que no sea yo. A día de hoy estoy tan conforme con mi vida, tan llena de ganas y tan poco asustada que llego a temer que la chica alocada a ratos insoportable y a ratos encantadora que fui se desvanezca para no aparecer nunca más. ¿Es esto a lo que le llaman madurar? Supongo que nadie tendrá nunca la respuesta a esa pregunta, ¡oh madurar!, quizás madurar significa rendirse ante la vida, o tal vez quiera decir, un segundo creo que por simple curiosidad lo buscaré en el diccionario, a ver...'' Adquirir pleno desarrollo físico e intelectual'', esa solución plantea más dudas de las que resuelve, ¿A caso alguien tiene la desfachatez necesaria para admitir que ha adquirido pleno desarrollo intelectual?. Estoy perdida, no logro transformar esa expresión en alguna otra más bella, las palabras son las que son, expresan tales o cuales ideas y no hay más. Por suerte en lo que quede de mí si hay más, y por suerte ahora estas reflexiones son para mí, y diga lo que diga la cara del mundo que veo, tengo brazos invisibles a los que agarrarme, aunque no sean más que las mayores locuras jamás pensadas en forma de hojas de papel encuadernadas. Aún me queda mi esperanza. Sé feliz Carmen, es lo que te diferencia del resto.

domingo, 27 de noviembre de 2011

He tomado la decisión de casarme con el hombre que me regale un ramo de rosas por mi cumpleaños, navidad o sencillamente porque sí.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Ni el dolor de verte cambiar.

Ni un hueco vacío en mi alma que pregunte por ti, ni una risa ahogada que se acuerde de tu risa, ni una lágrima seca que llore tu ausencia, ni una palabra de amor a la que le sigan otras cien para contarte lo que ya no sé decirte, ni una llamada para oír a las mariposas de mi estómago revolotear, ni un juego para entretener a las almas aburridas, ni un arrepentimiento que cuelgue de cualquier cosa, ni un atisbo de melancolía, ni una emoción desesperada, ni un hueco entre las sábanas que grite debido a no estar ocupado, ni un mal pensamiento que me lleve a los celos, ni un ápice que indique ganas para la pasión, ni un ''te quiero'', ni tampoco un ''te echado de menos'', ni tampoco un ''vuelve'', ni siquiera un ''adiós''...


sábado, 19 de noviembre de 2011

'Cause I don't belong to anyone, Nobody belongs to me

Alguien como él, introvertido hasta límites dañinos y tan sensible que eran más las noches en las que se le humedecía la cara debido a alguna película, que las que descansaba sin perturbaciones, no podía dejar de sentirse amedrantado ante la variedad de posibilidades que huían subidas a tacones o sobre zapatillas ante él. ''¿Dónde esta la que es para mí?'' se preguntaba entre notas de música clásica que solo él podía oír, ''¿Cabría la posibilidad de que la haya visto muchas veces antes y nunca me haya fijado en ella? ¡Claro que sí! ¿Cuántos habrá que hayan visto sin mirar al amor de su vida hasta que cierto día la casualidad hace que se conozcan?'' Nunca le había faltado una compañía femenina en las noches de excesos, ni tampoco en las épocas de mayor soledad y necesidad, sin embargo le preocupaba el hecho de no haber querido hasta la obsesión a ninguna de ellas. Nunca trató mal a ninguna mujer, incluso alguna más afortunada que las demás llegó a recibir ciertos regalos y mimos especiales, no obstante ninguna de ellas había conseguido que fuera a su puerta con un paquete envuelto con un gran lazo y las palabras más escuchadas en la historia dispuestas a salir de sus labios. El hecho de no haberse enamorado atormentaba a su carácter sensatamente romántico, ¿de qué le servía haber visto diez veces ''El cartero'' si no entendía el sentimiento loco que invita a escribir poesía amorosa? ¿qué sentido tenían los versos de Petrarca con los que tanto disfrutaba si nunca había tenido la oportunidad de recitárselos a un cuerpo desnudo en ropa y mentiras tendido a su lado? Como tantas otras veces se encontró acunando a la soledad entre sus brazos, la lluvia le calaba no solo el jersey de lana roja sino también el pequeño hueco en el que guardaba el optimismo. No había estrellas aquella noche cubierta por nubes de tormenta e iluminada a ratos por rayos que parecían gobernar el cielo. La plaza estaba desierta, miró el reloj, las doce, el tiempo seguía transcurriendo, él seguía sin parar las manecillas. Nadie lo esperaba en casa salvo su colección de obras de arte de artistas de barrio, no obstante era hora de volver, deseaba dormir para despertar al día siguiente con una nueva esperanza de encontrarla, de buscar a la persona que por fin lograra darle forma a sus minutos...