Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Brilla, brillemos señoritas.

Ahora se llora por lo que acabó que paradojicamente continúa, por las lágrimas que no se derraman, por los suspiros que escapan con el tiempo, Todas las mujeres, al menos las románticas deberían ser tratadas como princesas, Acompañadas a casa de madrugada y besadas en el portal,Sería hermoso que les regalaran flores por sus cumpleaños y en Navidad un osito de peluche, A mi me encantaría que el primer amor fuera el único, que se negara a separarse de ellas, Resultaría encantador que tras el beso de buenas noches fueran abrazadas hasta el amanecer... Señoritas, no quiero entristecerlas pero las útopias femeninas no salen de reuniones como esta... ¿ Y si soñamos? Contra eso pequeña Dulce, no soy nadie para añadir nada. Duerman bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario