Mi corazon será, sentenció solemne la princesa, del primero que venga a regalarme un precioso ramo de rosas rosas, tal vez esto es pedir demasiado, sospechó, sin embargo no es tan complicado, las he pedido tantas veces ya que a lo mejor lo que pasa es que mi corazon no está destinado para nadie real, soñaré con ello, en la fantasia aún me queda una oportunidad.

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