Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

viernes, 1 de julio de 2011

Cinema italiano.

-¿Un cigarro?
-No quiero tu tabaco, me das asco...
-Oh, veo que no has ampliado tu repertorio de frases... ¿nada mas original?
-Estás siendo estúpida...
-¿Si? ¿No me quieres ya? vaya... me apetecía un poco de ti hoy, pues nada, buscaré otro mejor, no es muy difícil en los tiempo que corren...
-Déjalo ya.
-¿Sabes darling? La sociedad se desmorona a un ritmo que me hace estremecer, el sexo mas horrible vende, ¿la vulgaridad? ¡está a la orden del día!, la moral no es algo que importe demasiado, ¿y que es eso de la fidelidad? Sin embargo, no nos engañemos, siempre ha sido así, no es que esto lo hallamos construido las personas de ahora, somos humanos, todos tenemos debilidades...
-¿Y tu dulzura?
-¿En serio me lo preguntas? Hasta los mas tiernos tenemos nuestro huequito en la pasión, ¿no? ¡Claro! ¿Entonces me dejas?
-Si.
-¡Muack!
-¿Qué haces?
-Un besito de despedida. Me voy cariño, no me puedo permitir malgastar el tiempo, y tú tampoco deberías hacerlo, por cierto ¿te gusta mi vestidito? Es estilo años cincuenta, me resultó gracioso, no me gusta la ordinariez, lo sabes, por eso me pierden las femmes fatales, me da pena que cada vez halla menos, es difícil ser una de ellas, son elegantes, astutas y sonríen de manera particular... Bueno, recuerdame aunque sea un poquito darling, me voy a seguir con mis historias.

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