Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.
sábado, 16 de octubre de 2010
take a chance and try to steal a fiery kiss
Su deforme sombra pasa desapercibida en la oscuridad de la noche. Una tímida luna la saluda desde lo mas alto incitándola a jugar a lo prohibido. ''¿Por qué no?'' Su vida estaba muy cercana a la monotonía, sus conocidos se le antojaban grises almas que repetían sin cesar el mismo juego de palabras. Levanta la mirada, nada de fijarse en el suelo y con ello en la basura que las personas arrojan sobre él. Tiró el suave lápiz de ojos y se los marcó muy negros. Rebuscando entre su armario encontró las prendas mas adecuadas para dejar de ser la chica dulce y alocada por la que la mayoría la tomaba. La garganta desnuda, sin mas adorno que el cuello de una oscura y sugerente camiseta de color indefinido. Remarcó sus piernas ciñiéndolas en unos ajustados y atípicos pantalones. Comenzó a caminar muy segura, encendió un cigarro y olvidó el pasado. Llorar no servía de nada, regresar al punto de partida una y otra vez tampoco. Era inútil hacerle carantoñas a un ciego, al igual que lo era tratar de abrazar a un bloque de piedra. La canción que decoraba su habitación en esos momentos era desgarradora, mordaz, repleta de despecho, de rabia, de frustraciones. Se acabaron las baladas de amor, le tocaba divertirse, y aunque no fuera mucho con su estilo disfrazarse de femme fatale.
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El cigarro me ha matado. jajajajaajajajajajjajajajaja
ResponderEliminarniñña mala.