I have been searching from
The bottom to the top
For such a sight
As the one I caught when I saw your
Fingers dimmed in the light
Like you're used to being told that you're trouble
And I spent all night
Stuck on the puzzle
¿Qué sé yo del desgarro que es el querer cabizbajo a las olas de las sombras, a destiempo y sin cordura?
¿Qué se yo del morir desesperado ante la vida?
¿Y qué sé yo de palabras marchitas como un sexo en la octogenaria primavera?
¿Y qué sé yo de la felicidad árida y raída que saluda irónica desde el espejo?
Sin ser arte ni artista
quisiera contar cómo vas
a arrancar de mi vida
los cálidos novïembres.
Te acercarás de puntillas
tan azul que me asustes,
reirás ebrio de amistad
de esta basura histérica
que he titulado pesadilla.
La serialidad me acecha por la noche, haciendo que me acuerde de ella cuando hace años que no aparece por mi vida.
Conocernos fue el precio a pagar.
Sufrirnos ya no lo hacemos sino tras cada despedida de algún o alguna extra.
Estas vacaciones he echado de menos un café cargado de desilusión y risas, un abrazo sincero que me hubiera extrañado, un amigo con el que pasar las horas, un día de bailes y confesiones, un alma enamorada que se interese por mi insípida existencia. Estas vacaciones he echado de menos el sentimiento de volver a Salamanca llena de pena, no obstante, me voy tan feliz como me fui en septiembre, en busca de mi felicidad.