Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

martes, 3 de septiembre de 2013

Quisiera pensar que lo que pasaba es que el encuentro fue en el tiempo equivocado, que si en otra época nos hubiéramos cruzado hubiéramos sido un calco al hombre y la mujer con la cabeza llena de nubes. Sin embargo, qué loca esta idea mía, mira cómo hemos cambiado, cómo nos miramos con la curiosidad con la que lo hacen dos extraños interesados mutuamente.

sábado, 3 de agosto de 2013

My hometown.

Este es tu pueblo, o tu ciudad. De una forma u otra siempre hay algo de felicidad al volver, aunque cada día se vuelva más y más nimio ese sentimiento. Mira, echa un vistazo, sigue siendo el hogar.


martes, 30 de julio de 2013

Has vuelto como siempre, amor.

  No vamos a engañarnos, amor. Siempre has sido lo primero en mi vida, lo que sin moverse me daba todo. Me has dado celos, rabietas, desesperaciones y melancolías furibundas, me has dado; qué decir: la vida. Una vida construida alrededor de tus grandezas y unos sueños edificados en los suburbios más humildes de las ilusiones de otros. Amor, qué cantarte que no te haya sido ya cantado, cómo lograr un minuto de tu atención. Como una enamorada más, soy tuya como nunca de nadie, eternamente porque contigo sí se puede creer en los siempres, sin decepciones y a la vez con tanto miedo al estrepitoso final de la creatividad, maldita ella, que suele volver, pero con qué miedo se la espera durante meses sin que se digne a surgir. Cuántas noches de Rue Morgue compartiendo versos, reflexiones y desencantos. Cuántos consuelos de realismo mágico. Cuánta vida, cuánta ficción. Cuántos años y qué confianza en que la pasión no va a acabarse, querida, queridísima Literatura.


domingo, 7 de julio de 2013

Empty space.

El mundo sigue ardiendo, nadie viene a recomponerlo, a devolverle su alegría natural. Ahora sólo se quema a través de mi alma.

lunes, 27 de mayo de 2013

Qué lástima que yo no tenga una patria.

Qué lástima que yo no tenga ese don poético tuyo, León Felipe. 
Qué lástima que no se te considere tanto como debiera. 
Qué alegría que no tuvieras una casa, que vieras pasar la vida a través de los cristales, que compusieras este poema.

viernes, 24 de mayo de 2013

Ahora que acaba el curso, que la filología me está enseñando...

Dicen que una fiera malherida es más poderosa que una sana debido a la rabia que la atraviesa. Se me ocurre empezar con esto porque así me siento hoy: dolida y enrabietada con el panorama ppolítico de esta España cada día más vieja, tahúr, zaragatera y triste. Sin embargo, hoy más que nunca tengo ganas de embarcarme en la aventura de la docencia. Ante estas nuevas leyes desoladoras que quieren imponer quisiera ser profesora para contar en clase a los jóvenes que Dios murió, que el autor murió y que la vida no es más que una red compleja de polisistemas compitiendo ferozmente por el poder. Quiero ser profesora para hacerles reflexionar sobre cómo sin ser conscientes los viejos prejuicios machistas y racistas siguen dominándolo todo y cómo la Iglesia buena, austera y terriblemente perspicaz aunque terriblemente desfasada y degradante a su vez,  domina un gran sector de la educación que debería ser pública. Quiero ser profesora para sugerir que se lea a Baroja y a Unamuno, José Hierro, a Ángel Gónzalez, a Alberti y a Gil de Biedma, pero también para invitar a escribir los versos que salgan de las almas en formación. Para hacer concursos de greguerías y enseñar a jugar con las palabras y para escuchar en clase composiciones cantadas por Serrat. También para explicar a quién le interese cómo el discurso nos delata y cómo hacer que este nos deje en buen lugar. Para plantear cuestiones como qué sería de un matemático o un físico si no tuviera un lenguaje más allá del numérico con el que comunicarse. O sobre cómo sería el mundo si un tal Gutenberg no hubiera inventado algo llamado imprenta. En resumen y evitando ponerme pesada y sentimental, quiero aventurarme a trabajar con cuerpos llenos de esperanza para al menos morir con la certeza de que intenté hacer algo para que esta miseria moral no se repita en las futuras generaciones.

miércoles, 22 de mayo de 2013

 A esta hora, este preciso día, con estos ojos a través de los cristales de unas gafas cansadas y con unas palabras sonámbulas declaro mi envidia a todas esas almas artistas y sonrientes. A los que no se han dejado aplastar por la tradición posterior, a los que agarran los pinceles con fuerza y a los que besan sus propias palabras. Os envidio a vosotros, que sois capaces de ignorar la realidad opresora y de seguir a vuestro finísimo hilo de Ariadna. 

sábado, 18 de mayo de 2013

Amada imaginación, lo que más amo de ti es que jamás perdonas.

Entonces llegó Breton e hizo la luz:
"No será el miedo a la locura lo que nos obligue a bajar la bandera de la imaginación".

martes, 14 de mayo de 2013

"Somos el tiempo que nos queda"

Somos el tiempo que nos falta, ese que nos asfixia al acabar el día (o la noche) el que ha marchado y pelea, Bonald, con el que nos queda. El tiempo que nos falta cuando sentimos la soledad en las carnes y el frío asfixiante fuera. Esos días que abrazamos sin manos ni fuerzas, sólo con la nostalgia desgastada del que teme el porvenir pese a entender que es este más que lo ya llegado. Somos las palabras escuchadas, las críticas recibidas y los labios pesados. Somos las peleas con gritos exuberantes, somos el valor perdido y las mentiras confiadas. Sin embargo, somos también las ilusiones venideras, el amor aún no finalizado, las vidas no entregadas todavía, los dedos que se entrecruzarán, los conocimientos deseados y las sensibilidades insospechadas y las vistas ignoradas y las personalidades ocultas, y el seríamos y el seremos...

Even though our paths will get separated after 83 year.

Vamos a escribir hoy por ti y por la eterna paciencia. Por las sonrisas ante las desesperaciones pasajeras y por las veces mutuas en las que nos hacemos poner los píes en la tierra, que a veces no es algo atroz, sino una manera de sentirnos más completos. Vamos a escribir que la distancia en este caso no separa aunque a veces enfade y desespere y que aunque no soy amiga de los siempre, el tiempo parece estar de nuestra parte. No debería quejarme por mi suerte, hoy y desde hace algunos años te tengo a ti, amigo.