Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

sábado, 30 de abril de 2011

Se salvó.

Miércoles, 27 de abril, 2011:
Yo creo que hay días sin vida, son esos que pasan sin mas emotividad que una leve sonrisa de cortesía. Mañanas en las que los colores del mundo giran con lentitud o excesivamente rápidos sobre siluetas ensimismadas  en sus propias consciencias. La gente los llama grises, no obstante a mi me parecen desteñidos, muy muy claros, cargados de una luz de difícil descripción que percibo de forma cansada y absorbe la escasez de energía que muestro entonces. Todos tenemos días gastados, aunque a algunos mas dramáticos se nos adivinan mas que a otros. Cada palabra regalada al aire me suena exactamente igual a la anterior, cargada de técnica, sirviendo meramente como apoyo para los mas rezagados que no captan el mensaje mirando únicamente signos universales. El tiempo no avanza, como si cada movimiento de manecilla, cada tic-tac, hiciera sufrir de forma temible al alma de los relojes. Yo creo que es mejor apartarse de estos días, huir de ellos escondiéndonos entre mantas y cafés, yo creo que es injusto que no tengamos una oportunidad de vivirlos de nuevo, por eso escribo sin buen léxico ni historias bellas, tal vez mi encogida imaginación de frases y sílabas aún pueda salvar esta víspera. Aún son solo las diez.

viernes, 29 de abril de 2011

Can you keep it?

Adivina que se esconde aquí, ¿Cómo? ¿yo?, Exacto tú, arriesga: ¿qué guardo?. ¡Es imposible saber que guardas! No lo es, aún no, no para ti, ¡Dímelo!, Mas tarde, ahora juega conmigo, ¿a qué?, a este juego, con estos trucos. No entiendo, en eso consiste, Para, No, ¿qué tengo?, ¿Un libro, un pastel?, o... o mejor ¿un regalo?, ¿Para ti?, ¿Para mi?, Puede, Esto ya no resulta tan divertido, ¿lo fue alguna vez?, quizás al principio. Ahora es el principio, ¡que confuso!, Hazlo sencillo, ¿lo es?, ¡claro! ¿qué se esconde aquí?, ¿Un secreto?, ¡Exacto, al fin!, ¿cuál?, ¡Nuestro secreto!, ¿de que se trata?, de nosotros, de nuestros... ¿Qué? ¿Qué?, De nuestros sueños... Vaya, es bonito eso que guardas, ¿Quieres?, ¿el qué?,  un poco de este mejunje de sentimientos, ¡Si!, digo bueno...¿por qué no? Toma, con cuidado, no los pierdas, Cuídalos. Como un pequeño tesoro. Como una parte de nuestra aún pequeña pero enorme historia.

miércoles, 27 de abril de 2011

Sueños sin fantasía.

Si pudiéramos decir que las imágenes se deterioran, se quedan vacías de color, mustias, sin lugar a dudas ese sería el camino que esa dañina y perversa imagen debería haber tomado hacía ya algún tiempo, sin embargo seguía entre sus pensamientos, viva, llena de ánimo, con el vicio imperdonable de entrometerse sin ser invitada o llamada entre sus sueños. Resurgía sin remordimientos, una y otra vez, sin parar un rato a oxigenarse, sin sentirse agotada por tal ritmo de repetición, con la fuerza imperturbable con la que lo hizo meses atrás. Aún algunas noches cuando solo ella escuchaba su propio silencio, ese momento real y nunca vivido por el cuerpo que ahora lo recordaba, hacía encogerse a la soledad al oír sin ecos el caer de unas lágrimas excesivamente acostumbradas a los pómulos heridos que recorrían. Abrazos a los que su ser no fue invitado, pasiones que sustituyeron la suya propia, deseos en los que una silueta tan poco estilizada como la que ella vestía no tenía cabida. Pudo perdonar otros escándalos, curar heridas que seguían sin cicatrizar, olvidar momentos que para otros serían imborrables... Queda la vergüenza, la humillación, la maldita realidad a la que nunca había querido agarrarse, pues su alma tímida en la intimidad y dotada de extraversión entre el bullicio entiende, ayudada de las manecillas impasibles del mas viejo y cruel reloj que el engaño nunca fue tal cosa, que todo lo escondido, (tal vez esto sí por suerte) así seguiría. Si hubiese sabido lo inconfesable cuando el abandono era reversible, si hubiera hecho la pregunta adecuada en el instante correcto ... Si fuera mas valiente, mas decidida, menos dependiente de lo insufrible quizás el miedo hubiera huido de esa habitación adolescente, repleta de mediocridad con los días, quizás, solo tal vez, tal vez, Ojalá.

domingo, 17 de abril de 2011

Una palabra, un mundo.

Cabizbajas, asfixiadas en un espacio infinito, miedosas, resentidas, compitiendo unas con otras sin mas ética o moral que aquella que les permitiera ganar un día mas sin ser olvidadas. Habitando los escondrijos mas oscuros de conciencias anónimas próximas al fin. En momentos puntuales creyendo volver al auge donde en siglos dorados u oscuros, pensaron encontrarse. Sucias, sepias como un recuerdo borroso que muere con su fabricante. Sollozantes, maltrechas, dotando de cierto brillo los labios de aquel que tuviera la gracia de liberarlas.  Rodeadas de esqueletos al borde de la transparencia de otras mas desafortunadas. Meditabundas de una línea a otra, rezando por un milagro imposible a criterio de cualquiera. Y una tras otra caen cansadas, marchitas, llorando por la mediocridad de la época que ahora sufren, memorando periodos en los cuales fueron amadas. ¡Dejadme sufrir junto a vosotras!, las que he conocido y las que me quedan por rescatar, no deseo vuestra extinción. Debéis confiar en alguna sorpresa rebosante de creatividad y sensibilidad lo suficientemente capaz de volver a hacer vida con vosotras. Cuando menos pensáis algún alma curiosa abre esa obra maestra que guarda todos vuestros eternos y hermosos secretos, y por unos instantes de pacífica felicidad bebe de vuestra esencia, siente vuestro significado. Somos escasos vuestros amantes, tal vez por nosotros tenéis que guerrear contra un futuro que deja herida a la cultura y se alimenta de tecnicismos y pragmáticos e inútiles inventos. Palabras arcaicas, lenguaje poético, lenguas asesinadas por occidentales prepotentes sedientos de mandato, resistid. Por mi, por los intrépidos que deseen aprender de vosotras.


Existen siete mil lenguas en el mundo, cada quince días una desaparece. Cuando una lengua muere, muere con ella una forma de entender el mundo.

jueves, 14 de abril de 2011

Nunca entendidos, ahí está el secreto.

Podría ser que el problema principal, en contra de la opinión de aquellos que nada tienen que decir, no fuera la falta de fe, sino la confianza que abrazaba cualquier palabra algo mas elaborada que las demás. Podría suceder además que ocurriera lo que solía suceder, todo calmado fuera y excesivos y molestos ruidos entremezclados y carentes de sentido común en el interior. Una puede derrochar horas e incesantes ilusiones en perseguir ciertos, ¿cómo los denominan? sueños, ¿por qué? esperanzas parece mas adecuado. No hay sueños sin esperanza, incluso aunque el abandono manipule sin esfuerzo el resto de emociones encerradas entre batallas que creímos perder. Pesimistas, dicen aquellos que prefieren pintarse con dudoso éxito y aspecto en cierto modo patético sonrisas de bufón cuando en el fondo de su consciencia resuenan, sin cambiar a un tono mas amable, ecos de depresiones fugaces que el tiempo no se encarga de curar, Optimistas dotados de madurez y la suficiente orgullo como para no dejar escapar un leve suspiro al silencio. Se ve tan irreal un mundo sin lágrimas, no solo lamentos, lacrĭmas rebosantes de emociones, dibujando figuras únicas sobre rostros en ocasiones tranquilos, conmovidos, desolados,y, a veces, por fortuna felices.Podría ser, y escribir esto no es mas que arrogancia, convencida de errores por aparecer, que el gran secreto de la humanidad no fuera otro que una mezcla desigual de tristezas, penas, y es que no son sinónimas, compasión, felicidades momentáneas y dosis desproporcionadas de abstracta e incomprensible esperanza.

lunes, 11 de abril de 2011

Tergiversa mi realidad.

Invítame a bailar esa noche en la que Moon pueda pasear con nosotros y logremos tocarla sin alzar demasiado las yemas de los dedos. Voy a inventar un verano infinito el día en el que la rutina se haga realmente digna de su significado. Cuando consigas creer en mi imaginaremos como realidad esos sueños solo tomados en cuenta si la situación es de caricias. Contagia tu ánimo de mi risa si es que sonrío,  guarda los comentarios que se graban sin que mi fantasía desee que quepan en el alma. Enséñame los secretos que el mundo consigue ocultarme. Guiaré las hadas de los diferentes caminos como si existiera no mas de uno, ordenadas pero sin orden. Acabaré con las reglas que creo otros me dictan, sin ser consciente de que yo misma las escribo. Salta por encima de mis palabras, eso si, cuídate de no pisar ninguna. Dame lo que te quede por ofrecerme. Agarraré las sobras del cariño, fabricaremos momentos dulces cada víspera. Prometo seguir cambiando la verdad tantas veces que no puedas enumerarlas, espero que sigas moviendo mi mundo. Así, justo así.