Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Dios en el Parnaso.

"¡Viva la República,
los matrimonios entre iguales,
rueden cabezas cuadradas,
redondéense los ideales!

Sexo no es compromiso,
amor no es subyugación,
admiración no es idolatría,
arte, por sí sola, ya es religión.

¡Muera la ignorancia,
la xenofobia, el seminismo,
el machismo, la homofobia,
muera, en fin, la sinrazón!

Fe no es altruismo,
compasión no es bondad
doctrina no es verdad única,
censura no es seguridad."

Dijo dios, en minúsculas, contemplando el reflejo que había hecho de él Buonarroti. 

Y ahora, personalmente, si dios existiera creo que sería un poeta cabizbajo, sin éxito ni gloria, en busca de mujeres en las que completarse y de libros en los que comprenderse. Por suerte para nosotros, dios no existe, pero poetas hay muchos.

martes, 24 de diciembre de 2013

Feliz Navidad.


Wild World

Como ya nos fuimos,
no hacen falta más adioses.
Al habernos vivido muertos
la resurrección sabe acerba.

Cuando veas mi espalda,
no llames a las sonrisas.
Escapemos por última vez
de la trampa azul que es el querernos.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Encuentro en el (intra)espacio.

  El día que toqué fondo descubrimos, mi fatiga y yo,el placer dulce de abandonarse al retiro silencioso, al mutis invisible. Yo ya no era sino la sombra de lo habíais creído que fui, se escapaban las reflexiones indulgentes y ansiosas por encontrarse con las de aquellas mujeres a las que mi envidia idolatraba. Eran poderosas debido a su intelecto, habían aprendido a pensar. El día que me desnudé del excesivo pathos deseé con todas mis palabras aprender a pensar. 
   La vida pasada tienta con facilidad al sueño de la ignorancia, la vida perenne me arrastra a la ensoñación que provoca monstruos. El cambio es bello, el enfado es bello, la dulce histeria es bella también. No pido ya que me entiendan los que no comprendieron la peculiar fragilidad de lo horrible, la delicada tristeza de lo sublime. A pesar de todo, algunos marcadamente insensibles nos han enseñado a fabular. El día que toqué fondo descubrí restos de versos consagrados en una melodía.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Poesía para tardes de invierno

Que un poeta se enamore de ti debe de ser una de las cosas por las que merece la pena vivir. Por ahora, me conformo con leer lo que escribieron para otras, muy grande Francisco Brines:

Causa del amor

Cuando me han preguntado la causa de mi amor
yo nunca he respondido: Ya conocéis su gran belleza.
(Y aún es posible que existan rostros más hermosos.)
Ni tampoco he descrito las cualidades ciertas de su espíritu
que siempre me mostraba en sus costumbres,
o en la disposición para el silencio o la sonrisa
según lo demandara mi secreto.
Eran cosas del alma, y nada dije de ella.
(Y aún debiera añadir que he conocido almas superiores.)

La verdad de mi amor ahora la sé:
vencía su presencia la imperfección del hombre,
pues es atroz pensar
que no se corresponden en nosotros los cuerpos con las almas,
y así ciegan los cuerpos la gracia del espíritu,
su claridad, la dolorida flor de la experiencia,
la bondad misma.
Importantes sucesos que nunca descubrimos,
o descubrimos tarde.
Mienten los cuerpos, otras veces, un airoso calor,
movida luz, honda frescura;
y el daño nos descubre su seca falsedad.

La verdad de mi amor sabedla ahora:
la materia y el soplo se unieron en su vida
como la luz que posa en el espejo
(era pequeña luz, espejo diminuto);
era azarosa creación perfecta.
Un ser en orden crecía junto a mí,
y mi desorden serenaba.
Amé su limitada perfección.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Lírica cromática.

Recordaba ojos enversados,
versos enojados, risas.
Risas enrabietadas de
rabias risueñas y

besos. Besos libres
y verdes, provinientes
de labios con suspiros
de guitarras y ukeleles.

Recordaba miradas líricas,
líricas penetrantes, silencios.
Silencios sonrojados tras
ver la mirada rosa
   
 con la que sus estrofas coloreadas
            o sus colores estrofados,
                o sus tímidas corcheas
                  atravesaron el recuerdo del sinestésico diciembre.


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Clic -clic. Minutos rosas.

¡Yo lo que quería era ser un funambulista picassiano y rosa!
¿Qué sucedió?
La tercera dimensión me ahogó la fiesta, y, ya ve, ahora ando por ahí con mirada circense pero sin arte malagueño. ¡Qué resucite Pablo, quiero ser protagonista perenne de sus lienzos!
¿Sin guiones ni hechizos?
¡Con palabras y pinceles! ¡Con curvas y óleos! ¡Con mi pasión y su arte!

domingo, 1 de diciembre de 2013

A pesar de la muerte, de la vida o la suerte.

  Cuando los corazones compartidos no están ni siquiera en retratos colgados de una pared raquítica y sangrada por el tiempo, descubrimos en qué engaño habíamos estado durante el intervalo que duró la adolescencia. No nos parece ya atroz el destruirnos, ni siquiera nos duele y con lo que queda de la hecatombe, a veces incluso sonreímos. Sin embargo, aún respiramos como aire recién traído del paraíso los sentimientos que narran algunos fabuladores de ingenio aventajado. Las abstracciones siguen siendo la salvación para los que dimos la espalda a la suerte y al buen gusto amatorios. Son las ruinas de la civilización perdida que un día habitamos y con ello, sobrevivimos la memoria del desengaño y en ello, sellamos la esperanza de un hado nuevo e inhabitado. 
    Cuando las razones y sus sueños producen monstruos, decidimos que no es regla inquebrantable romper con los malditos, así como no lo es adorarlos. Besamos derritiéndonos, marchitos, cansados, infectados de realidad. A pesar de todo, somos felices. Cuando ilusoriamente salimos de la caverna, descubrimos el sol de Röcken, el azul parisino y nos abrazamos a la vida. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Segunda acepción.



Anoche supe que empezaba a ser tu ayer, y no te has dado cuenta todavía. Nunca llegué a saber lo que te quería pero como tú tampoco lo sabías nos quisimos hasta que llegó la razón a ahogarnos la fiesta.
Carlos Salem.

No serás tú
el que me diga
cuánto tengo que saberte,
qué máscara vestirme
o cómo llorar.

Tampoco seré yo
la que inspire a tus relojes,
la que respire
tu vaho en las albas.
La que llore, en fin,
a tu sexo.

No seremos nosotros,
no lo somos
más que sobre piedras derretidas
en noches compartidas y
solitarias. Porque no somos,
porque el aborto nos había ahogado
antes de la primera caricia.

viernes, 22 de noviembre de 2013

(Intra)historia del Arte.

Fuimos ese lienzo puntillista
sin luz,
abandonado por Camille, falto de verde,
demasiado rápido, insuficiente de brillo.

Éramos una virgen manierista 
sin deformar,
una rara avis de la época
con cuya contemplación murió el último humanista.

Habíamos sido un frontón griego
policromado en el XXI,
con centauros y lapitas amándose, 
olvidando por qué visten espadas.

Fuimos un grito expresionista
contenido y delicado,
devaluado por la crítica y asonante,
hallado en el desván de ese viejo noruego loco.

Éramos un Caravaggio
ausente de tenebrismo,
una virgen que prefiere bañarse a orillas del Tíber,
que huye del sueño eterno vestida de rojo.

Habíamos sido una rendición de Breda,
sin Velázquez sin lanzas,
sin vencidos ni soldados,
con pinceladas sueltas y color impresionista.

Fuimos, éramos, habíamos sido
la obra de arte más absurda contemplada por nadie,
pintada con óleos sin aceite, en lienzo sin tela,
con el amor de un postromántico sin Parnaso.