Cualquier daño, siempre será arreglado con tus rarezas adorables. La anomalía es mi rutina ahora, por suerte nos queda nuestro mundo bajo cualquier lugar que nadie sospecha, los secretos en voz ahogada que tardamos horas en confesar, la confianza completa en el alma que refleja nuestros miedos y alegrías desde otra mirada muy diferente a la nuestra. Nada, nunca, nadie. ¿Por qué? Pues por eso: techihila.
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