Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Hate me.


No. ¡ya basta! No puedo ser ella, o ellas. No. No soy guapa, lo lamento pero no puedo hacer otra cosa, tengo las caderas desproporcionadas, poco pecho y los muslos de señora mayor, la genética no me ayuda en ese aspecto y dudo que lo haga. Tampoco tengo una mente brillante o despierta, nunca me hice un test CI pero imagino que estará en la línea media, justo en uno de los infinitos puntos que la componen. No soy de esas personas que le caen bien a todo el mundo con el simple acto de sonreír o de decir una frase divertida. Odio la sinceridad extrema y a las hipócritas con rostros muy maquillados. Odio el frío y no poder mover con agilidad los brazos por el exceso de camisetas puestas unas encima de otras para combatirlo. Jamás haría una carrera de ingeniería, se me da fatal la electrónica. Odio a los extremistas o forofos de cualquier tema y a la gente que habla sin tener mas idea que el resto con un tono de voz sobradamente confiado. Odio a los que se sienten bien solo cuando ridiculizan a otros pero me caen aún peor el grupo de títeres mal construidos que ríen sus chistes sin ni siquiera entenderlos. Odio los tocados porque quitan protagonismo a los recogidos voluptuosos que tanto me gustan. Odio a los sabelotodos que no saben nada y a los que se excluyen teniendo mucho que expresar. Odio a las palomas y a la mayoría de los pájaros en general, me asustan, tienen plumas y huelen mal. Me desagradan los libros de amor empalagoso y las películas que para provocar la risa recurren a chistes subidos de tono. Odio a los egoístas que piden y piden sin descanso. No me gustan aquellos que gritan para hacerte ver que llevan razón ni los que cuando te tienden la mano tienen el pie listo para ponerte la zancadilla. Odio a los que se llaman a si mismos buenas personas. No aguanto los calcetines ni las braguitas apretadas. Odio que me ignoren y odio tener esa manía. Odio la incultura del que no tiene interés por aprender. Odio mis piernas. Odio los coches y los hoteles en la playa que matan el paisaje natural. Odio odiar. Perdonadme.

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