Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Madrid, Salamanca en el recuerdo, cervezas en casa, las visitas al norte. Gelman, Rojas y Girondo. El zumo de naranja por la mañana, el café a cualquier hora. Crystal Fighters, I follow rivers, Silvia Pérez Cruz, Silvio y la rabia musical. El amor entre Underwoods. Descubrir pintores, Goya y Picasso, la fuerza de Bizet, las alegrías de Falla.
Ya no es mágico el mundo, pero por suerte hay destellos de vida.

lunes, 8 de agosto de 2016

Grant me serenity.

Descubrí que nada peor que bucear en el limbo, buscar autenticidad en un mundo de ficciones del que se es títere. Solo hay que salir ahí fuera y recordar lo que dijo un adolescente precoz "no conoce la más mínima violencia del mundo y con ello ya sufre, con que no debes hacerla sufrir". En nuestros delirios la fealdad era estética y la clase obrera una utopía con la que luchar, fuera hay arrogancia y desconocimiento de la propia identidad, fuera juzgan mi fealdad. Soñaba con un modelo de belleza que no fuera si no el mejor orador de arte, pero ellos no comprenden qué es la pintura. La esperanza cae, descubrirme clasista, como vosotros pero con menos ego y más miedos. Habrá que aceptar que cuando se fue el azul, el destino ironizó con mis futuros, con lo que quise y no pude ser, con lo que hubo y ya no hay más. Prepárame para la soledad, señor, ya ni siquiera tengo veinte años. 

sábado, 9 de julio de 2016

Fiesta de despedida.

A veces tarde es demasiado tarde, y no busco prosa sino vida, autenticidad más que verdades vacías. Yo no quiero que salgas, quiero que entres, desnudarme para sentirme libre, llorar para limpiar el orgullo. El rencor te hará libre, los ojos tristes me harán recordar. Sentadita en el limbo de la despedida, cuánto has dejado sin saberlo.

martes, 12 de abril de 2016

Volás

21 euros, 21 tristezas, 21 desengaños, 21 noches pensando en (tu) vida, 20 sonrisas a medias, 20 horas, 20 chats, 19 huídas, 19 malas tardes y 18 años, 17 poemas, 16 torpezas, 15 miradas, 14 rimas para un viernes 13, 12 velas para la enésima vergüenza de mis 11 creencias.
10 minutos en 9 parpadeos azules, 8 mentiras tras 7 días, 6 desperdicios, 5 esperas, 4 tardas, 3 y phi, 2 canciones y 1 adiós de anochecer.
Quién querría ver a lo marchito morir,
Quién a la virginidad esconderse,
A las flores más secas del desfile,
Al sexo más insípido del edificio.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Y si quieres puedo dejar de esconderme detrás de palabras y espejos, huir de lo que me difumina y salir a empaparnos. Pero el cadáver está más vivo que nunca y lo eterno que se marcha no vuelve, al fin y al cabo qué iba a saber de lírica y existencialismo. Al menos acabaron los inmensos dramas con la esperanza de encontrarte. Se muere el amor pero la vida sigue.

martes, 11 de agosto de 2015

Walking inside.

Si tú te cansaste de ser hombre, deberías ver ahora lo que hastía ser mujer, lo que cansa ver cómo ha fracasado toda parafernalia ideológica, cómo han ennegrecido las ideas, el hastío de las calles, los pobres absorbidos por sus dueños. Quiero ir por la calle con un cuchillo verde, y no dudo de que moriría antes de dar el primer grito por el frío que lo congela todo, por el frío que ha hecho que el sol derrita más que nunca.

viernes, 12 de junio de 2015

Fin de temporada para todos los amantes de lo ajeno.

Entonces todo se llena de vida que no nos pertenece. Llega como las imágenes soñadas que se difuminan con la primera alarma. Te vas dejando una inyección de lágrimas que no nacen y de sonrisas que a veces se atreven a morir. Sin conocernos, hasta pronto.

martes, 5 de mayo de 2015

Ni siquiera no siendo acaba la contradicción.

Si fuera por no ser, ya no seríamos ni el cansancio desdeñoso de la mirada gacha con la que nos saludábamos. No seríamos ni las palabras unidas formando dicha negación, ni siquiera la verdad sobre la mentira de no seres en la que vivimos. Por supuesto, no seríamos ese tiempo- ¡qué absurda pretensión desear agarrar lo pasado!-. No seríamos nosotros, ni aquellos ni los que se olvidaron en la mentalidad colectiva. No seríamos más que vidas sin certeza de vivir, pero con evidencia de separación. Seríamos en fin, yo y mi imagen del tú, y no descarto que esta última fuera. Puede que estuviera obligado a no ser, o puede que la pretensión de la existencia colectiva sea la más vaga fantasía humana que los no seres hayan imaginado. 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Eros y la civilización.

 Hay días en los que no nos empapamos de rabia y gotas frías, y sin embargo, tampoco luce la vida disfrazada de sol. Pasas, como siempre, indescriptible, y el laberinto corta el hilo de Ariadna que guiaba la única salida. Han pasado los días como nubarrones grises y la memoria los aniquila conforme se suceden, dejando tu sonrisa como un signo en medio de de una nada evidentemente atemporal. El resto se olvida como olvidamos las angustias antiguas y las pulsaciones censuradas. Pero no desesperemos, florecerán farolas por las esquinas para dejar constancia de la posible existencia que  pudimos tener.