Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

lunes, 10 de octubre de 2016

Supera esto, no serás capaz.

De cómo cambiar la rabia y la pasividad por la idealización más nostálgica. Cuando al pensar en ti, aunque el convesacionalismo te valiera madre y yo estuviera cansada de leer a esos poemas, comprendí yonosabíaquenotenerte y bajaron los latinos a despertarme del golpequemedienlacarapensandoenvos. Hasta dónde ha llegado esta licencia poética con la que ya contábamos en primeros textos que nunca leíste, hasta dónde quererentrar y no poder más que pulverizarse los ojos y morirse como los que han (pretendido) amar mucho. Dónde estás cadencia vital, qué hacen tus titubeos ahora, cómo será cuando después de tu voz se borren de esta (des)memoria tus rasgos de querubín.  Ya no es, ya no será, no conoceré los éxitos de la tibia erudición. (Déjame ser mi propio testamento).


No hay comentarios:

Publicar un comentario