Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

martes, 30 de agosto de 2016

Cuando una de esas chicas melancólicas de mis ilustradores favoritos ya no eran aclamadas por su estética, cuando me convertí en su espejo. ¿Y si ni en mi ciudad? ¿Y si no hay nadie? ¿Y la esperanza?

miércoles, 10 de agosto de 2016

Madrid, Salamanca en el recuerdo, cervezas en casa, las visitas al norte. Gelman, Rojas y Girondo. El zumo de naranja por la mañana, el café a cualquier hora. Crystal Fighters, I follow rivers, Silvia Pérez Cruz, Silvio y la rabia musical. El amor entre Underwoods. Descubrir pintores, Goya y Picasso, la fuerza de Bizet, las alegrías de Falla.
Ya no es mágico el mundo, pero por suerte hay destellos de vida.

lunes, 8 de agosto de 2016

Grant me serenity.

Descubrí que nada peor que bucear en el limbo, buscar autenticidad en un mundo de ficciones del que se es títere. Solo hay que salir ahí fuera y recordar lo que dijo un adolescente precoz "no conoce la más mínima violencia del mundo y con ello ya sufre, con que no debes hacerla sufrir". En nuestros delirios la fealdad era estética y la clase obrera una utopía con la que luchar, fuera hay arrogancia y desconocimiento de la propia identidad, fuera juzgan mi fealdad. Soñaba con un modelo de belleza que no fuera si no el mejor orador de arte, pero ellos no comprenden qué es la pintura. La esperanza cae, descubrirme clasista, como vosotros pero con menos ego y más miedos. Habrá que aceptar que cuando se fue el azul, el destino ironizó con mis futuros, con lo que quise y no pude ser, con lo que hubo y ya no hay más. Prepárame para la soledad, señor, ya ni siquiera tengo veinte años.