En busca de una identidad que ahora, yo, mi, me, conmigo no es más que la fugaz incadescencia que cae, cae, cae y qué va a hacer. Igualarme a aquella que se aferró a la vida aun comprendiendo muerte como inequívoco absoluto. Amores fugaces, simpatías fugitivas. Si te murieras tú (ellos, el perro) qué limpieza. Que fracaso la excesiva sentimentalidad que conduce al abismo. Pero los abismos.... me van a gustar me gustan como los lobos. Como a ella, como cuando ella era retratada como cuadrúpeda sexual. Identificación de finales serenos, el ritmo, la brevedad, la insatisfacción eran los únicos argumentos de la obra.