Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.

martes, 12 de abril de 2016

Volás

21 euros, 21 tristezas, 21 desengaños, 21 noches pensando en (tu) vida, 20 sonrisas a medias, 20 horas, 20 chats, 19 huídas, 19 malas tardes y 18 años, 17 poemas, 16 torpezas, 15 miradas, 14 rimas para un viernes 13, 12 velas para la enésima vergüenza de mis 11 creencias.
10 minutos en 9 parpadeos azules, 8 mentiras tras 7 días, 6 desperdicios, 5 esperas, 4 tardas, 3 y phi, 2 canciones y 1 adiós de anochecer.
Quién querría ver a lo marchito morir,
Quién a la virginidad esconderse,
A las flores más secas del desfile,
Al sexo más insípido del edificio.